Reportaje:

L'Hospitalet recose su paisaje urbano

La cobertura de la Gran Via y el soterramiento de la línea de Renfe transforman la segunda ciudad de Cataluña

La segunda ciudad más poblada de Cataluña, L'Hospitalet de Llobregat, con 250.000 habitantes, está viviendo la mayor transformación urbanística desde su expansión en las décadas de 1920 y 1950-1960 como un aluvión de barrios crecidos al socaire de las sucesivas oleadas de inmigración del siglo XX. La ciudad encara ahora la transformación de dos grandes condicionantes históricos en su paisaje urbano. La cobertura de la Gran Via y el soterramiento de las vías de Renfe permitirán el renacimiento de una nueva ciudad poco reconocible. Los barrios de Santa Eulàlia, Gran Via Sur, Gornal y Bellvitge ganarán nuevas salidas y vencerán el actual aislamiento. El primero de los proyectos está tan sólo a un año de hacerse realidad.

A finales de año empieza la construcción de 28 torres de entre 11 y 22 pisos de altura

Los hospitalenses y los vecinos llegados en las últimas décadas siempre han visto en la Gran Via, semejante a una autopista, el límite sur de la ciudad. El otro lado, alcanzable sólo a través del puente de Amadeu Torner, representa una realidad alejada de la vida diaria. En el verano de 2006, la vieja Gran Via desaparecerá de la vista y quedará deprimida en su kilómetro y medio de trazado por el municipio. En dos tramos estará cubierta y en cuatro habrá amplios pasos en la superficie para coches y peatones a una distancia entre sí "similar a la de los semáforos de la Diagonal", según explica el gerente de la Agencia de Desarrollo Urbano (ADU) de L'Hospitalet, Antoni Nogués. Con ello, la fachada sur de los barrios de Santa Eulàlia y Gornal y la norte de Residencial Gran Via se abrirán a su entorno.

La futura plaza de Europa, justo donde estaba el puente de Amadeu Torner, ya derribado, será el principal nexo de unión entre Gornal y Santa Eulàlia y el otro lado de la avenida, donde se ubica el nuevo distrito económico. Quedará libre una superficie de 30 hectáreas donde se construirán 28 torres de entre 11 y 22 plantas. En total, se crearán 150.000 metros cuadrados de oficinas y 150.000 de vivienda que se concretarán en 1.500 pisos, además de dos hoteles. "Se concentra la edificabilidad para tener hasta el 70% del espacio libre", destaca Nogués. El proyecto, realizado por el equipo de Albert Viaplana, coloca las torres dibujando una elipsis. El espacio central, de una hectárea de superficie, se asemejará a la plaza de Catalunya de Barcelona. Según el gerente de la ADU, todo avanza para que las obras de las primeras edificaciones empiecen a finales de este año.

El alcalde de L'Hospitalet, Celestino Corbacho, ha firmado convenios con CC OO, UGT y la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Cataluña (Confavc) para que los sindicatos construyan 150 pisos en la plaza de Europa y las cooperativas de vecinos se encarguen de edificar otros 75. Según manifestó en el momento de cerrar estos acuerdos, el objetivo es que el 30% de la vivienda nueva en L'Hospitalet, donde se prevén 10.000 pisos hasta 2010, sea protegida. Corbacho contrapuso esta cifra al 6% que, según señaló, realizó en Cataluña durante 23 años el Gobierno de CiU, al que acusó de ser el responsable del actual elevado precio de mercado.

Antes de habilitar los bloques de pisos, la plaza de Europa ya contará con transporte público. A mediados de 2006 funcionará en este punto una nueva estación de Ferrocarrils de la Generalitat, una de cuyas líneas circula por la zona sin detenerse. Una vez terminadas las obras de la línea 9, ambas se interconectarán en este punto.

Además de Gornal y Santa Eulàlia, otro barrio beneficiado por la cobertura de la gran avenida es Residencial Gran Via. Al sur de la carretera y limítrofe con Barcelona, permanece aislado pese a que en él residen 2.639 personas. En este extremo, la Gran Via se cubrirá a lo largo de 150 metros y se creará una rambla de 50 metros de ancho.

Paralelamente, en estos momentos también se prevé salvar otra de las grandes fracturas históricas en el territorio del municipio: las vías de Renfe. El paso del AVE por L'Hospitalet hará posible su cubrimiento. En el sur de la ciudad, el barrio del Gornal, con más de 10.000 habitantes, será el que dará el vuelco más importante. Construido en su día como un polígono encajonado entre la Gran Via y las vías del tren, tiene ahora contadas salidas a través de puentes por los que circulan los coches. El soterramiento de ambas infraestructuras lo abrirá por primera vez al resto de la ciudad. Además de salvar la Gran Via, se integrará con el colindante barrio de Bellvitge, también concebido en su momento como polígono de viviendas desconectado del resto de la ciudad, a través de un nuevo gran bulevar que discurrirá por donde antes lo hacía la línea férrea de Vilanova de Cercanías de Renfe.

Impulso sin Fórum ni olimpiadas

"No la va a reconocer nadie", afirma el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de L"Hospitalet, Mateo Revilla, preguntado sobre la imagen que ganará la ciudad una vez que se concreten los cambios. Aun así, los vecinos no quieren mantenerse al margen de los proyectos. "Lo vigilaremos todo muy de cerca", manifiesta su portavoz.

Por el momento, sus reivindicaciones han conseguido que la Ciudad de la Justicia, cuyo nuevo proyecto se prevé finalizar en 2007, rebaje el techo edificable e incluya para Santa Eulàlia otros 150 apartamentos protegidos, que se destinarán al alquiler para jóvenes. En la plaza de Europa también se habilitará, en respuesta a sus demandas, un equipamiento de tres plantas con una guardería, un centro cívico y una biblioteca.

La transformación urbanística hará posible que los ciudadanos que habitan en esta zona que capitaliza aún el tráfico convivan con la actividad económica que se está implantando. El primer acercamiento al lado sur de la Gran Via lo han conseguido los centros comerciales abiertos en los últimos años.

Mientras, avanzan los grandes planes de proyección exterior con arquitectura singular, como la ampliación de la Fira y sus dos torres que ha diseñado el arquitecto Toyo Ito, así como el complejo de oficinas de la llamada City Metropolitana. Junto con los dos hoteles de Richard Rogers y Jean Nouvel en construcción en la Gran Via, la ciudad ha querido vestirse con importantes nombres propios.

En palabras del alcalde, Celestino Corbacho, son transformaciones "sin olimpiadas ni Fórum". La inversión es muy elevada, pero el alcalde destaca que toda se costea a través de las plusvalías de las actuaciones del sector privado.

Tan sólo el soterramiento de la Gran Via costará 120 millones de euros. "Esta inversión generará 2.000 millones de euros de la iniciativa privada, 30.000 puestos de trabajo y la concentración de la mejor arquitectura que se está realizando en el siglo XXI", dice el alcalde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 25 de junio de 2005.

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