Reportaje:OFERTAS DE EMPLEO

La luz después de suspender una oposición

Despachos de abogados y empresas valoran la formación de los que han fracasado en obtener una plaza pública

¿Hay vida laboral después de suspender una oposición? Muchos compañías valoran a estos ex estudiantes por sus conocimientos técnicos y entrega. Los opositores suponen el 15% de los empleados de despachos de abogados como Clifford Chance o Cuatrecasas. Además, las escuelas que les preparan, como el Centro de Estudios Financieros, disponen de una bolsa de trabajo.

Desde las empresas consideran que la media de edad para dejar una oposición e incorporarse al mundo laboral es a los 27 años

Una oposición no puede estudiarse eternamente. "Una persona no puede estar diez años opositando a juez", opina Roque de las Heras, director del Centro de Estudios Financieros (CEF), escuela que prepara oposiciones en Madrid, Barcelona y Valencia. Si a los tres o cuatro años el opositor no ha sacado la plaza, lo mejor es que se dedique a buscar trabajo en la empresa privada, opina De las Heras.

Su centro dispone de una bolsa de trabajo para los opositores que fracasan, que son muy valorados en muchos despachos de abogados y empresas. La media de los estudiantes que abandonan una oposición es de 27 años, una edad "a la que perfectamente se pueden incorporar al mundo laboral", señala De las Heras.

El CEF dispone también de una escuela de negocios donde imparten masters. "Cuando una empresa nos pide que le mandemos gente para una entrevista de trabajo, mandamos indistintamente ex opositores o gente con master", cuenta el responsable del centro.

Y es que muchas empresas tienen muy en cuenta a estos antiguos estudiantes. "El haber sido opositor lo valoramos como un elemento positivo, ya que tienen una base jurídica muy sólida. Valoramos especialmente la preparación a oposiciones como Abogacía del Estado: son personas que pueden incorporarse a nuestros departamentos de Derecho Administrativo, Mercantil y Procesal", comenta Leo Yáñez, director de recursos humanos del despacho Clifford Chance.

¿Qué tienen de negativo los opositores? "Quizás el encerrarse a estudiar durante tanto tiempo puede dejar un poso de individualismo que no casa con la manera de trabajar en nuestra firma. También el estar tanto tiempo estudiando puede hacer que el opositor pierda el dominio del inglés, algo muy valorado en nuestro despacho", señala Yáñez.

David Fernández, de 33 años, es un ejemplo de opositor que encuentra trabajo en la empresa privada. "Estaba preparando la oposición para el Cuerpo de Interventores de la Administración Local. Aprobé los dos primeros exámenes y cuando iba a presentarme al tercero recibí una oferta del ámbito privado muy buena que no pude rechazar", cuenta Fernández, que ahora tiene su propio despacho de abogados. Él considera que los ex opositores tienen método de estudio, "y eso es básico en el área fiscal".

Juan Manuel Moral es socio de Cuatrecasas y también participa en la selección de abogados para este despacho, que no ficha a abogados sin experiencia menores de 30 años. "Los opositores son un cara y cruz. Si han suspendido y ya tienen cierta edad es difícil que se reenganchen. Pero con 27 o 28 años sí que encuentran hueco en los despachos, ya que sus currícula son bastante valorados", señala Moral. Él también valora de los ex opositores que, normalmente, tienen muy buen expediente. "Se incorporan bien a la empresa. Después de haber pasado tanto tiempo en soledad valoran mucho estar rodeados de gente. Entran con muchas ganas", afirma este socio de Cuatrecasas, donde el 15% de los empleados son ex opositores. Él tiene a su alrededor ejemplos de ex estudiantes que se han incorporado sin problemas a la empresa, como el de Pablo Bergli. Es de los casos recientes. Acaba de fichar por Cuatrecasas y preparó durante tres años las oposiciones a inspector del Banco de España.

Javier Mourelo, director de formación y desarrollo de Clifford Chance, explica que en su despacho los ex opositores reciben dentro de la firma "muchas horas de formación, pero como cualquier otro abogado". En Clifford Chance España trabajan 280 profesionales. No incorporan un porcentaje fijo de ex opositores al año. "Ahora mismo, el 14% de los abogados colaboradores del despacho son ex aspirantes a una plaza pública", señalan los responsables del despacho.

Desde el CEF consideran que los opositores, mientras están estudiando, es como si estuviesen trabajando. "Le dedican tantas o más horas que a una oficina", señala Roque de las Heras, director del centro de estudios. Él sólo les ve un problema. "Cuando uno abandona una oposición se le crea un complejo de inferioridad. Es gente que nunca ha tenido un fracaso, con notas altas, y que por primera vez en la vida no consiguen algo. Eso es desmotivador y puede salir a relucir en las primeras entrevistas de trabajo", reflexiona. Pero, a los tres o cuatro meses el ex opositor ya es uno más de la empresa. "Los mejores son los que nosotros llamamos mirlos blancos: alumnos que han llegado al último ejercicio de una oposición y se han quedado fuera por muy poquito. Son verdaderas joyas", concluye De las Heras.

Alumnos del Centro de Estudios Financieros, en una clase esta semana en Madrid.
Alumnos del Centro de Estudios Financieros, en una clase esta semana en Madrid.MANUEL ESCALERA

Reglas de oro para el buen aspirante a una plaza pública

El Centro de Estudios Financieros tiene una serie de reglas de oro para que el opositor consiga su objetivo: la plaza pública. En primer lugar, hay que informarse muy bien acerca de las características de la oposición que se va a preparar. Es necesario resolver todas las dudas y disponer de una información completa, clara y precisa sobre la oposición.

No se puede opositar eternamente. La vida es corta. Conviene, que el opositor se marque un tope razonable de tiempo para aprobar.

Para aprobar una oposición es necesario mantener una actitud positiva. Y cuanto más tiempo de estudio, mejor. No hay que olvidar que la preparación de una oposición es un trabajo en sí mismo. Pero no es necesario llevar una vida de monje de clausura. Más horas de estudio no siempre equivalen a mayor rendimiento. Lo que sí se necesita por encima de todo es organización.

Por último, es muy importante crear rutinas de estudio- Hay que estudiar siempre a la misma hora, como sucedería con un horario de trabajo cualquiera.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS