Necrológica:Perfil
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Evangelista Vilanova, teólogo y monje benedictino de Montserrat

Evangelista Vilanova (Rubí, Barcelona, 1927), teólogo reconocido internacionalmente y monje benedictino de Montserrat, falleció ayer en el monasterio tras una larga enfermedad. Será enterrado mañana en la abadía y el funeral será oficiado por el abad de Montserrat, Josep Maria Soler.

Considerado uno de los más importantes historiadores del cristianismo, Vilanova es autor de la Història de la teologia cristiana, en tres volúmenes y traducida a cinco idiomas, que fue prologada por Miquel Batllori, Giuseppe Alberigo y Marie-Dominique Chenu. Dirigió la edición castellana de la Historia del Concilio Vaticano II y, entre otras muchas obras, publicó La evolución del laicado, Meditación sobre la Iglesia del siglo XX, La fe cristiana: entre la sospecha y la inocencia, y Religioses i religiosos de Catalunya: 30 anys de canvi, i ara què?

Monje docente de Montserrat, uno de los de más peso, fue profesor de la Facultad de Teología de Cataluña durante 25 años.

En 2001, Vilanova vivió un amargo periodo. Fue desterrado del monasterio, junto a otros dos monjes, el historiador Hilari Raguer y Andreu Soler, que ejercía responsabilidades administrativas, tras trascender un conflicto interno en la comunidad benedictina de Montserrat: los dos anteriores abades, Cassià Just y Sebastià, habían tenido que dimitir por los problemas creados por comportamientos autoritarios y la existencia de conductas homosexuales en algunos monjes constituidos en un grupo de presión. La información fue publicada en EL PAÍS (29 de octubre de 2000) y tres meses después los tres monjes fueron trasladados.

Vilanova fue enviado a la comunidad benedicta el Casal Borja de Sant Cugat (Barcelona). En agosto de 2001, fue autorizado a regresar a Montserrat.

En una nota difundida ayer por el monasterio, se afirma que "razones de conciencia y de coherencia personal le llevaron a solidarizarse con teólogos españoles y extranjeros en momentos difíciles para estos, así como a manifestar respetuosamente opiniones críticas respecto a algunas cuestiones o documentos de la jerarquía eclesiástica, lo que no le ahorró críticas y descalificaciones que acogió con espíritu de fe".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de abril de 2005.