Berlusconi afirma que no está en peligro la 'italianidad' de la banca

El ministro Maroni tacha de "agresión" la OPA del BBVA sobre BNL

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró ayer que no está en peligro la italianidad de los bancos en relación con las ofertas públicas de adquisición (OPA) del español BBVA sobre la Banca Nazionale del Lavoro (BNL) y de la holandesa ABN Amro sobre la Banca Antonveneta. El ministro de Trabajo italiano, Roberto Maroni, más duro, afirmó que es "un intento de agresión sobre el sistema crediticio italiano".

"No está en peligro la italianidad de los bancos", dijo Berlusconi a preguntas de un periodista a su llegada a la reunión de líderes del Partido Popular Europeo (PPE) en Meise, cerca de Bruselas, antes del inicio de la Cumbre europea que se celebra en la capital belga.

La medida prudencia de Berlusconi a la hora de pronunciarse sobre el caso no fue correspondida por su ministro de Trabajo, Roberto Maroni, quien afirmó que se está presenciando "un intento de agresión sobre el sistema crediticio italiano"."No se trata de una operación en nombre de los principios de la Unión Europea, sino de una tutela de los intereses privados de algunos grandes grupos", aseguró el ministro.

Maroni, miembro de la nacionalista Liga Norte, afirmó que "es necesario proteger el sistema crediticio nacional", y recordó que "los bancos europeos ya están presentes en Italia", pero que no existe reciprocidad, porque en muchos sectores "las empresas italianas no logran entrar en los mercados europeos".

Contra esas intenciones proteccionistas, la Comisión Europea advirtió ayer de que investigará los fundamentos de una eventual decisión por parte de las autoridades italianas de paralizar por "cuestiones cautelares", las operaciones de concentración que se ciernen sobre alguno de sus bancos nacionales. El portavoz de Competencia de la Comisión, Jonathan Todd, afirmó que por el momento ninguna entidad -ni el español BBVA ni la holandesa ABN- han informado a Bruselas sobre sus aspiraciones respecto a la BNL y Antonveneta, respectivamente.

En el momento en que así sea, la Comisión dispone de un plazo de 25 días hábiles para decidir si a primera vista hay razones de competencia para bloquear dicha fusión o compra, caso en el que abrirá una investigación en profundidad que durará cuatro meses.

Pero no parece que haya entidades dispuestas a ayudar a la causa nacional de Maroni. Varios bancos italianos, entre ellos BPU y Unicrédito, anunciaron ayer que no están interesados en formar parte del posible grupo de entidades bancarias nacionales dispuestas a presentar batalla al BBVA.

Entretanto, el denominado contrapacto de accionistas de la BNL, contrario a la OPA del BBVA, trata de articular una estrategia. Según el diario económico Il Sole 24 Ore, al contrapacto, que posee cerca del 24% del capital, están dispuestos a unirse los accionistas Unipol (2% del capital de la BNL), el Monte Paschi de Siena (4,4%) y la Banca Popolare di Vicenza (3,5%).

"Un as en la manga"

El mismo diario señala que el grupo tendría "un as en la manga": el posible apoyo de la aseguradora Generali, aliada del BBVA, con el que firmó un pacto de gestión -al que también pertenece el empresario local Diego Della Valle- que les permite el control conjunto de la BNL.

Con el lanzamiento de la OPA, tanto Generali (que posee un 8,72% de la entidad) como Della Valle (4,99%) quedarían exentos de los compromisos adquiridos con el pacto de gestión. La suma del respaldo de los accionistas y de los actuales aliados del BBVA daría al contrapacto una cuota del 47% del capital, que, según el rotativo, podría elevarse al 51% si recaba el apoyo de accionistas minoritarios como el argentino Franco Macri o el empresario local Emilio Gnutti.

Los títulos del BBVA subieron ayer el 1,38%, recuperando en parte la bajada del 2,38% de la jornada del lunes. Por su parte, las acciones de la BNL se depreciaron un 2%, frente a la subida del 5% de la sesión anterior.

Roberto Maroni.
Roberto Maroni.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS