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Ford y los azulejos salvan la exportación en 2004 frente a la caída de la industria tradicional

Las importaciones se disparan un 15,5% y reducen en casi 12 puntos la tasa de cobertura

La Comunidad Valenciana aún exporta más que importa, situación que permite que su saldo comercial sea positivo. Pese a ello, sólo en un año la tasa de cobertura -porcentaje que representan los productos que venden en el extranjero respecto a las mercancías que importan los valencianos- ha bajado 11,9 puntos. Dato que obedece al tirón de las importaciones (15,5%). Con todo, la buena marcha de la venta de coches -de Ford Almussafes- y de azulejos logró invertir la caída de 2003 y la caída de los sectores tradicionales y elevó las exportaciones un 3,6%.

La Comunidad Valenciana mejoró el año pasado sus datos de exportación tras cerrar 2003 con un balance negativo. Los datos facilitados ayer por la Dirección Regional de Comercio de Valencia indican que las exportaciones crecieron un 3,6%, un dato de nuevo positivo pese a estar muy por debajo del registrado en el conjunto del país (6,3%).

La evolución de las exportaciones de la provincia de Valencia son los que más contribuyeron a este repunte, ya que aumentaron un 7% sobre el año anterior. Los productos castellonenses, por su parte, superaron el bache exportador de 2003, cuando se vendió un 0,7% menos en el exterior, y crecieron un 4,4%. Alicante, mientras, agudizó la caída exportadora que ya registró en 2003 y redujo sus exportaciones en un 6,6%.

El desglose por sectores, asimismo, deja clara la importancia de los datos de ventas de Ford en Almussafes (que destina a la exportación alrededor del 80% de su producción) en la balanza comercial valenciana. Las exportaciones de automóviles y motos se sitúan en la pole position en el ranking de exportaciones por sectores. Primero y con un fuerte crecimiento del 23,5%. En segundo lugar y también con mejoras se situaron los pavimentos y revestimientos cerámicos, cuyas exportaciones crecieron un 2,1%. La cruz de la moneda la representan los sectores considerados tradicionales, que sin excepción vendieron menos en el extranjero que un año antes. Así, por ejemplo, las exportaciones de calzado cayeron un 12,8%, las de textil un 8,1%, las del mueble un 6,5% o un 16,5% las de los productos de iluminación. Los datos mencionados son peores que el balance del conjunto de España.

Las exportaciones valencianas representaron el año pasado el 11,8% de todos los productos vendidos por España en el extranjero, las segundas en volumen autonómico por detrás de Cataluña.

El gran protagonista del comercio exterior valenciano el año pasado fue, sin embargo, la importación. La Comunidad Valenciana compró en el extranjero un 15,5% más. Una tendencia creciente que se ha disparado respecto a un año antes, cuando las importaciones crecieron un 4,6%. Este aumento importador es definitivo para explicar el deterioro sostenido de la balanza comercial. La Comunidad Valenciana cerró el año pasado con una tasa de cobertura del 103,3%, casi 12 puntos inferior a la de doce meses antes. El repunte importador, además, hizo que en agosto se registrara una tasa de cobertura del 85%, la más baja de ese mes y de cualquier mes al menos desde 1995.

Francia sigue siendo el principal mercado de los productos valencianos. Tras él, Reino Unido, que el año pasado aumentó sus compras a la Comunidad Valenciana en un 16,8%. Las ventas a Italia y a Estados Unidos, por el contrario, cayeron en un 16,7% y un 5,3%, respectivamente.

En la lista de los diez principales mercados de los productos valencianos se sitúan también Turquía y Polonia. Las ventas valencianas a este primer país se dispararon un 64,6% el año pasado mientras que las exportaciones a Polonia mejoraron en un 9,2% los datos de 2003.

El consejero de Empresa, Justo Nieto, valoró unas cifras que, dijo, "reflejan el buen estado económico de la Comunidad Valenciana, que la consolidan como la segunda comunidad más exportadora de España". Para el sindicato UGT-PV, sin embargo, el descenso de las ventas al exterior de todos los sectores tradicionales demuestra la necesidad de que el Consell tome medidas "de forma urgente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2005