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Los rebeldes matan a 23 civiles chiíes por apoyar las elecciones

Varios niños, entre las víctimas de los ataques a una mezquita y una panadería

Los insurgentes de Irak lanzaron ayer dos ataques directos contra civiles al colocar una bomba a la salida de una mezquita y al acribillar a balazos a diez personas en una panadería de Bagdad. Ambos objetivos eran ciudadanos chiíes, y fueron cometidos en vísperas de la fiesta de la Achura, una de las conmemoraciones tradicionales de los chiíes, que suponen una mayoría del 60% de la población de Irak que dio su apoyo a las elecciones del pasado 30 de enero.

"Han venido a sembrar el terror al principio del mes de muharram, en el que el islam impide matar a una mosca", asegura Abu Fatima, un vecino de la panadería atacada ayer en Bagdad. El establecimiento luce en su escaparate un gran retrato del ayatolá Alí al Sistani, el líder espiritual de los chiíes y promotor de la lista electoral que ha ganado en los comicios del 30 de enero, según los primeros recuentos. Varios hombres armados habían entrado en la tienda, habían abierto fuego y habían matado a 10 personas, dos de ellas niños.

El segundo ataque del día se produjo frente a una mezquita de Balud Ruz, unos 70 kilómetros al noroeste de Bagdad, cuando la oración del viernes acababa de terminar. El Gobierno iraquí ha decretado el cierre de las fronteras durante la celebración de la fiesta de la Achura, entre el 17 y el 19 de febrero. El año pasado, en esta misma fiesta, 171 personas murieron por la explosión de dos coches bomba, uno en Bagdad y otro en Kerbala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de febrero de 2005