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La insurgencia recrudece la ofensiva contra las fuerzas iraquíes

Un suicida mata a 21 personas en un centro de reclutamiento de Bagdad

Un terrorista suicida hizo estallar su cinturón de explosivos frente a la entrada del principal centro de reclutamiento de la Guardia Nacional iraquí en Bagdad, matando al menos a 21 personas, informaron fuentes del Ministerio de Defensa. Se trata de la segunda jornada consecutiva de violencia dirigida contra las fuerzas de seguridad iraquíes, uno de los principales objetivos de la insurgencia. En otro ataque, los dos hijos de un político iraquí fueron asesinados en Bagdad en un atentado dirigido contra su padre, que resultó ileso.

El grupo de Abu Musab al Zarqaui, la rama de Al Qaeda en Irak, reivindicó el atentado suicida de ayer, al igual que los ataques del lunes, informa Reuters. En un comunicado difundido a través de Internet, asegura que se trata del "principio de la escalada anunciada". Zarqaui no hizo referencia al tiroteo contra el político Mithal al Aluwsi, dirigente del Partido Nacional Iraquí, en el que murieron sus dos hijos ante su domicilio en Bagdad.

El lunes, la jornada más sangrienta desde las elecciones del 30 de enero, murieron 27 personas en ataques contra comisarías de policía en Baquba y Mosul, dos reductos de la insurgencia suní. El objetivo de los atentados es demostrar que la alta participación en los comicios no ha supuesto un freno para la resistencia.

Ante la baja participación de los suníes, los primeros resultados muestran que en las zonas de amplia mayoría suní al norte de Bagdad, donde la insurgencia es muy activa, ha ganado paradójicamente la coalición chií forjada en torno a las más importantes figuras religiosas de esta confesión, seguida por la unión de los partidos kurdos. Según los resultados difundidos hasta el momento, todavía parciales, parece cada vez más claro que los suníes, que representan el 20% de los 28 millones de iraquíes, tendrán escasa representación en la nueva asamblea nacional.

Los datos en la provincia de Salahudin, que incluye el feudo de Sadam Husein, Tikrit, son una muestra más de que el patrón de los resultados inclinará la balanza a favor de las poblaciones chií y kurda, que tuvieron una participación masiva en el norte y el sur de Irak. Dado que los suníes tendrán una escasa representación en la asamblea de 275 miembros, que estará dominada por kurdos y chiíes, muchos iraquíes temen que la actitud de los suníes se radicalice y que complique el avance hacia la democracia en el país.

Los resultados en el norte del país han permitido a la alianza de los dos principales partidos kurdos recortar su distancia con la gran coalición chií, que cuenta con el apoyo del gran ayatolá Alí al Sistani, el clérigo más respetado del país. Con 4,6 millones de votados contados (un poco más de la mitad de los sufragios emitidos), la alianza chií sigue teniendo la mayoría, con en torno al 50% de los votos, una cifra muy inferior al 70% que le otorgaban los primeros recuentos de la semana pasada. La alianza kurda se situa en torno al 25%, mientras que el partido chií laico dirigido por el primer ministro provisional, Ayad Alaui, logra un 13%.

Es muy posible que los porcentajes sigan cambiado conforme la comisión electoral anuncie nuevos resultados. Los datos completos no se conocerán hasta, por lo menos, dentro de tres días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de febrero de 2005