La pérdida de ideales de la sociedad llega al Español
Desde hoy y hasta el domingo el público que acuda al teatro Español se sentará en dos gradas dispuestas en el mismo escenario. Y es que estos días se representa Sopa de pollo con cebada y, como en otros montajes, la directora Carme Portaceli pretende que el espectador se integre en la función. El dramaturgo Arnold Wesker, de padre ruso y madre húngara pero criado en Londres, planea en esta obra la pérdida de ideales a través de la historia de una familia comunista judía. "Esta obra es una metáfora sobre el desmembramiento de la sociedad y las actitudes que hacen imposible que uno se mantenga en su lugar por lo que ocurre a su alrededor. Los Khan son una familia en el amplio sentido de la palabra. Acogen en su seno a todo el mundo, como la izquierda, y su casa es un sitio de reunión en el que se fuma, se come, se toma el té y se discute", contaba ayer Portaceli sobre un espectáculo estrenado ya en Valencia. Con esta obra triunfó en los inicios de su carrera Rosa María Sardá.
La acción transcurre en tres épocas. En 1936 cuando la clase obrera -y los Khan- tienen la esperanza de derrotar al fascismo en auge en España y Austria; en 1946, en plena desolación por las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, y a finales de los cincuenta, cuando nace la sociedad de consumo. "En la función se asiste a la caída de valores por la desilusión política. La muerte del sistema de vida hace caer a los personajes en el inmovilismo", añade Portaceli que sube al escenario a 10 actores.
Sopa de pollo con cebada. Teatro Español. Príncipe, 25. Del 3 al 6 de febrero. 20 euros.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.