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Miguel Ángel Solá reivindica el amor en 'El diario de Adán y Eva'

El actor y su mujer, Blanca Oteyza, estrenan la obra en Valencia

"Me llaman para hacer papeles de duro, de violento; justo la antítesis de lo que soy", afirmó ayer el conocido actor argentino Miguel Ángel Solá en la presentación de la obra Hoy: El diario de Adán y Eva, que protagoniza junto a su mujer, la actriz madrileña Blanca Oteyza, y que anoche se estrenó en el Teatro El Musical de Valencia. La pieza habla de lo que "todo el mundo espera o busca, el amor", explicó Solá.

Amor, sentimientos, complicidad, emociones, felicidad... fueron palabras recurrentes en la conferencia de prensa que ofrecieron los dos intérpretes de uno de los mayores éxitos del teatro hablado en castellano. Solá comentó que tan sólo faltan 4.000 espectadores para entrar a formar parte de "un pequeño grupo" de espectáculos teatrales que alcanzan el millón de espectadores reunidos en 1.700 funciones, en el transcurso de más de siete años, primero en Argentina y luego en España. La obra se representará en el teatro municipal que gestiona la empresa privada Tornaveu los días 29 y 30 de enero, y 4, 5 y 6 de febrero, además del estreno de anoche.

Sin rubor, la pareja de premiados actores y productores del montaje explicaron la génesis de esta pieza: "Teníamos muchas ganas de contar lo que nos pasaba a nosotros; transmitir que el amor es posible y que es lo que más te llena y más felicidad te da cuando lo encuentras". De modo que Solá le dio a leer el relato de Mark Twain a su mujer y al cabo estaban escribiendo, junto con el director del montaje Manuel González, un texto basado en la misma, salpicado de numerosas notas de humor blanco. Situaron la acción en una radio argentina, donde se inicia una relación entre una escritora española y un joven locutor en un programa de literatura. Ya en la actualidad, el locutor rememora a una joven periodista su amor por la autora. Todos los papeles están interpretados por Solá y Oteyza.

El amor, sin embargo, es "un hecho desprestigiado en el teatro, pero ésta, una obra sencilla, está regada con un humor muy blanco y abre ventanas para hablar de los sentimientos", apuntó el actor de la serie Lobos, actualmente en antena y de películas como El alquimista impaciente, La fuga o La puta y la ballena. No es necesario decir tacos, hablar de lo escabroso, de la violencia, como se hace para interpretar la realidad, porque, sostuvo Solá, "el único invento del ser humano es el amor, y la única necesidad que uno tiene desde que nace es que lo quieran y lo mimen, y aunque, luego viene la resaca de la realidad y nos adultera, no hay nadie que no quiera, busque o espere el amor".

Oteyza, que ha trabajado en filmes como El principio de Arquímides o series como Policías, agregó que pensaron en un "hueco que llenar, aquél que habla de los sentimientos, de cómo transmitirlos y compartirlos con el público".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2005