Reportaje:

Periodismo en la cuerda floja

Una selección de fotografías recuerdan las vicisitudes del diario 'El Sol de España', fundado en Málaga en los años sesenta

Minifaldas psicodélicas, pelo a lo garçon y calcetas hasta la rodilla. La vida en la Costa del Sol mostraba una Málaga diferente a finales de los años sesenta. Su papel en la revolución del turismo la convirtió en el destino de la élite política, económica, social y cultural del mundo, cuyos rostros desfilaban por las páginas del periódico El Sol de España. Por aquel entonces, Alfonso de Hohenlohe, uno de los promotores por excelencia del turismo de lujo en la Costa del Sol, posaba en una terraza junto a María Callas y Aristóteles Onasis, y una caravana con cortinas estampadas hacía las veces de primera oficina móvil de información turística.

El Sol de España rompió en 1967 con el monopolio informativo que ejercían el Sur y La Tarde, los órganos de prensa del movimiento. Se abrió en Marbella porque, en opinión de su último director, Rafael de Loma, los medios afines al régimen se oponían a que lo hiciera en Málaga. La cabecera -que desapareció en 1982 y que vivió la muerte de Franco, el 23-F o la transición política de Málaga- revive estos días gracias a la catalogación y digitalización de 8.600 de sus fotografías y la exposición de una selección en la Sala Italcable de Málaga. Aparecen personajes de la política como Marcelino Camacho, Felipe González o Santiago Carrillo, del mundo cultural Jorge Guillén, Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat, y de distintas disciplinas deportivas, como los tenistas Manolo Orantes y Manolo Santana.

También hay lugar para instantáneas que reflejan la realidad social del momento. Durante el franquismo, el gobernador civil recibía la comunión de manos del obispo Suquía y los beneficiarios de unas viviendas sociales se inclinaban con respeto sumiso ante las autoridades. Como contrapartida, la transición llenaba las calles de manifestantes como las trabajadoras de Confecciones Marcelino en 1978, los partidos políticos convocaban innumerables mítines y recogían firmas contra la entrada de España en la OTAN mientras la joven Yolanda Olea se convertía en la primera mujer factor de Renfe.

Acompañan a las instantáneas, agrupadas según las secciones del periódico en el que aparecieron, varios ejemplares del diario entre los que está su número cero, unas páginas que tratan de mantenerse en el territorio de la legalidad vigente, sin renunciar a la libertad. Así incluyen en la portada una imagen del entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, y un saludo del gobernador civil Ramón Castilla, al mismo tiempo que anuncian con una provocativa fotografía de "Brigitte chica boom" una entrevista en el interior.

Para el historiador Fernando Arcas, que ha dirigido la catalogación y digitalización de las fotografías, propiedad de la Fundación Unicaja, se trata de "un merecido homenaje" a un órgano de comunicación que tuvo muchas dificultades durante el franquismo. Se enfrentó a la suspensión durante 15 días, algo que "podría ser mortal para el diario", según De Loma, y una multa de 50.000 pesetas (300 euros)por publicar en un breve el desmentido de un supuesto arresto domiciliario del ex ministro franquista Girón de Velasco. Pretendían castigar al periódico por poner de manifiesto una grave disidencia interna en el franquismo, aunque la sanción, lejos de perjudicar al rotativo, terminó por beneficiarle. Los esfuerzos de los servicios jurídicos del periódico sólo consiguieron disminuir la multa inicial y tuvieron que situar la suspensión en pleno agosto para atenuar sus efectos. Una vez que haya finalizado la muestra, que permanecerá abierta hasta el 15 de enero, de 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00, los fondos se pondrán a disposición de estudiosos e historiadores a través del Archivo Díaz de Escobar, ubicado en el museo de la entidad financiera.

Una portada pendiente

A principios de diciembre el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, inauguró un homenaje a la Constitución y a los medios de comunicación que creyeron en la democracia hace 26 años. El consistorio mandó reproducir en las losas de la plaza de la Constitución las portadas del día posterior al referéndum de cinco diarios que dieron la bienvenida a la Carta Magna el 7 de diciembre de 1978.

Las cinco planchas, realizadas en acero inoxidable, tienen tres centímetros de espesor y unas dimensiones de 2 metros de largo por 1,5 metros de ancho, y recogen unas portadas perfectamente legibles, elaboradas en relieve para facilitar su comprensión, de los diarios Sur, Abc, El Correo de Andalucía, Diario 16 y EL PAÍS.

En el acto, se advirtió que faltaba la portada de uno de los periódicos que también recogieron este momento histórico: El Sol de España. Francisco de la Torre atribuyó la ausencia a un descuido y prometió que se subsanaría el error. Rafael de Loma, el último director de El Sol de España, no cree que haya sido algo intencionado, pues el alcalde era un lector asiduo de la publicación. De hecho, en la exposición aparece retratado en su toma de posesión como presidente de la Diputación el 20 de febrero de 1971. Una de las sanciones a las que se enfrentó el periódico fue precisamente por la forma en la que saludó su nombramiento: "A pesar de ser joven, inteligente, documentado, prestigioso entre los intelectuales y rodar en seiscentos se puede ejercer de excelentísimo señor presidente de la Excelentísima Diputación Provincia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de enero de 2005.