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Aguirre dice que Madrid crece con la inmigración

La presidenta recuerda en su discurso a las víctimas del 11-M y de la violencia sexista

La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, afirmó en su discurso de Nochevieja que 2004 ha sido un año que quedará marcado en la memoria colectiva: "Un año que, desgraciadamente, nunca vamos a olvidar los españoles. Porque la fecha del 11 de marzo de 2004 va a estar ya para siempre en nuestra memoria". Pero también destacó el buen comportamiento de la economía madrileña, que crece gracias a los inmigrantes instalados en la comunidad. "Gracias a la ayuda y colaboración de muchos que no eran madrileños antes de venir a Madrid", afirmó.

"Hoy [por el pasado 31 de diciembre], como todos los días desde ese aciago 11 de marzo, nos faltan 192 conciudadanos y hoy, de una manera especial, queremos hacer públicas nuestra rabia incontenible por la inhumana barbarie terrorista, nuestra solidaridad incondicional con las víctimas y sus familias, y nuestra más firme voluntad de defender siempre la libertad de todos frente al terror", agregó la presidenta, quien destacó un efecto positivo que despertó en la ciudadanía: "Los madrileños reaccionamos unidos con generosidad, con civismo y con un insobornable sentido de la responsabilidad a la hora de auxiliar a las víctimas".

Aguirre también tuvo palabras de recuerdo para las víctimas de la violencia sexista. "Es el día de estar con todas esas mujeres que, por el solo hecho de ser mujeres, sufren intolerables agresiones o humillaciones", añadió.

Entre los deseos para el año que acaba de comenzar, la presidenta hizo mención a la designación de Madrid como sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Pero también destacó la conmemoración de los 400 años del Quijote. "A mí me gustaría desear a todos los madrileños que aprovechen este cumpleaños del Quijote para acercarse a la lectura, para acercarse a Don Quijote, que siempre será un símbolo de libertad", agregó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de enero de 2005