Unos atracadores matan a cuchilladas al encargado de una tienda de muebles

La víctima, de 61 años y padre de dos hijos, estaba a punto de jubilarse

Esteban Gallardo Castellanos, de 61 años, murió apuñalado en la travesía de Antonia Lancha (Carabanchel) poco después de las 20.30 de ayer, cuando salía de trabajar en una tienda de muebles. Dos jóvenes descubrieron al hombre junto a su coche, cuando todavía tenía pulso. Tenía una puñalada en el costado izquierdo, que le seccionó la arteria pulmonar, y una segunda en el abdomen. El fallecido, encargado de la tienda de mobiliario Herrera desde hace más de 35 años, estaba casado, tenía dos hijos y pensaba jubilarse. La policía sospecha que los asesinos pretendían atracarle.

Gallardo salió de la tienda, situada en la avenida de Oporto, sobre las ocho de la tarde, como hacía desde hacía más de una treintena de años. Tras echar el cierre al local, se encaminó hacia su coche, un Citroën Xsara gris plateado, con matrícula 0344 BMG, que tenía aparcado en la travesía de Antonia Lancha, justo en la acera opuesta.

Lo que sucedió desde que Gallardo cruzó la calle hasta que abrió su coche no está claro. El coche estaba abierto y con las llaves puestas en el arranque, pero su cuerpo apareció tendido en la acera, justo al lado de la ventanilla del copiloto. Las puñaladas debieron asestárselas en la puerta de entrada del conductor, porque había alguna mancha de sangre en el capó del coche.

Dos vendedores de un concesionario de coches próximo que salían de un garaje de la misma calle lo encontraron por casualidad cuando se disponían a estrenar un coche recién comprado. "Vimos a un hombre tendido en el suelo, que respiraba con dificultad, y llamamos al teléfono de Emergencias 112", explicaban estos testigos. "No había nadie en la calle ni hemos oído ruido de coches", añadieron.

Cuando los sanitarios del Samur-Protección Civil llegaron al lugar, Gallardo estaba en parada cardiorrespiratoria debido a la gran cantidad de sangre que perdía. Tenía dos puñaladas: una que le afectaba al costado izquierdo, que le seccionó la arteria pulmonar, y que finalmente le causó la muerte; y otra abdominal trasera mortal. Aunque los servicios médicos trataron de reanimarle durante media hora, no pudieron hacer nada por salvarle la vida.

Por el momento se desconoce el móvil del crimen. Agentes del Grupo X de Homicidios de la Jefatura Superior de Madrid ya están investigando los hechos. Una vecina del bloque situado frente al lugar donde la víctima tenía estacionado su coche comentó que escuchó gritos de "¡ladrones!, ¡ladrones!", pero no pudo ver nada. Algún viandante señaló a los policías que escuchó a la víctima gritar "¡hijos de puta!, ¡cabrones!". Los investigadores manejan la hipótesis del atraco o del robo del coche como móvil del crimen. El hecho de que el fallecido fuera el encargado de la tienda, y por consiguiente el responsable de hacerse cargo de la recaudación de la tienda, hace suponer que Gallardo llevaba dinero encima y que los asesinos le siguieron para robarle. "No tenía enemigos; todo el mundo lo quería porque era muy educado, siempre saludaba a todos y nunca tuvo problemas con nadie", explicaba una vecina.

Gallardo vivía en la calle de La Rioja, en el barrio de Zarzaquemada (Leganés). Llevaba empleado más de 35 años en la tienda de mobiliario Herrera, del distrito de Carabanchel, donde además de ser el encargado hacía los montajes de los muebles. Estaba casado y tenía dos hijos: una mujer, ya casada, y un varón treintañero que solía ayudarle en el trabajo.

El hijo de Gallardo solía acompañarlo siempre, por lo que a algunos vecinos les extrañó que ayer estuviera solo en el momento de ser agredido: "Esteban, el de la tienda de la esquina, estaba casi siempre con su hijo". Esteban, fuerte, con el pelo blanco y rizado, "siempre tenía una sonrisa en la boca y te saludaba por tu nombre", recordaba un conocido.

Policías de Homicidios examinan el cadáver de Esteban Gallardo junto a su vehículo.
Policías de Homicidios examinan el cadáver de Esteban Gallardo junto a su vehículo.CLAUDIO ÁLVAREZ

59 muertos en 2004

El homicidio de Esteban Garrido eleva a 59 el número de muertes violentas registradas en la región durante el año que termina hoy. Esto supone una importante reducción respecto a los homicidios registrados durante el año 2003, que se cerró con 99 asesinatos.

Y eso que las últimas semanas han resultado especialmente sangrientas con un caso destacado como el doble homicidio de los gemelos López Martínez, el pasado 24 de diciembre, Nochebuena, en el barrio del Pozo del Tío Raimundo. Supuestamente fueron asesinados por un conocido traficante de droga y por su yerno. La policía todavía está buscando a los criminales.

El caso más grave se produjo en noviembre, cuando fueron asesinados a cuchilladas un matrimonio de dos jóvenes de 17 años y su hija de sólo unos meses. Ocurrió en su casa del número 33 de la calle de Sánchez Preciado (distrito de Moncloa).

También causó una gran alarma social el doble parricidio que perpetró Fernando P. F., de 30 años: mató a sus dos hijos, de tres y nueve años, el 8 de julio en Leganés.

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