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Reportaje:

Un hospital con arte

Una mujer cuelga su obra pictórica en el sanatorio Virgen del Mar de Almería como oferta terapéutica a los pacientes

Un mañana Yolanda Rodríguez Rubio, de 27 años, llegó al hospital Virgen del Mar, en la capital almeriense y, ni corta ni perezosa, se dirigió al mostrador de información: "Buenos días, soy pintora y me gustaría hablar con alguien de este centro porque quiero exponer algo aquí sin ánimo de lucro. ¿Podría hablar con el encargado?". Ese mismo día, salió del centro sanitario con una exposición más o menos apalabrada en los pasillos del sanatorio que podrá contemplarse durante un año entero. Su idea empezaba a cuajar.

La artista plástica, curtida en la facultad de Alonso Cano de Granada, defiende la terapéutica del arte para los pacientes crónicos. "Está demostrado que los tonos pasteles y cálidos tranquilizan. Y que los verdes y azules son buenos para la concentración. Los colores producen emociones, crean vibraciones", explica.

Consciente de que las obras no están pensadas para un hospital, dentro de su pintura, Rodríguez Rubio investiga sobre los colores, las líneas y con componentes mínimos. "Hoy día tenemos una aglomeración de imágenes pero se ha perdido la capacidad de observar. El cerebro no se queda con todos los datos. Parte de la obra que expongo en el hospital presenta líneas mínimas que definen el cuerpo humano y que ofrecen un contraste con un intenso color. Y eso es lo que para mí tiene la pintura o el dibujo: la quietud de la imagen pero con otro tipo de captación", sostiene la artista. Su propuesta va enfocada a cualquier paciente de cualquier edad y con cualquier dolencia y también, por su puesto, a sus familiares. No en vano, la obra está expuesta en las salas comunes del centro como la cafetería, salas de espera o pasillos. Preocupada por la valoración del arte y la educación "reducida y mínima" en torno a él, sin vinculación social alguna, la apuesta de Rodríguez Rubio pasa por la funcionalidad de sus cuadros. "Aquí hay gente que a lo mejor no ha ido a un museo en su vida o que no tiene un solo cuadro en su casa. Pero por lo menos en este centro encontrará un cuadro que al menos le dé algo", apunta.

Su proyecto pasa también por la realización de talleres plásticos para los más pequeños, auque esta parcela todavía esté por definir con otros centros sanitarios que cuentan con pacientes crónicos infantiles, de un lado. De otro, facultativos de las ramas de ginecología o urología ya han mostrado su interés por la serie titulada Corporeidades realizadas por la artista. En ella, Rodríguez Rubio resalta los genitales del ser humano sin la menor alusión a la erótica o al sexo, simplemente para definir su corporeidad.

La joven pintora plantea su propuesta y todo el compendio de ideas que almacena en torno al arte como una simbiosis perfecta entre el bien que se aporta a un colectivo y la oportunidad ofrecida a jóvenes que tienen difícil abrirse camino dentro del panorama artístico. "Me gustaría exponer en los hospitales de Torrecárdenas, en el de Poniente y que todo el mundo me copiara. Que el gremio se volcara en ello".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de diciembre de 2004