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Ortega y Álvarez se acusan de deslealtad al PA y aseguran tener la mayoría del congreso

El secretario general sostiene que el crítico promueve una plataforma con Pimentel

Conforme se acerca la fecha del 13 congreso del PA, los ánimos en el partido van ganando grados. Ayer, los dos candidatos a secretario general -Antonio Ortega y Julián Álvarez- aseguraron casi a la vez que cuentan cada uno con la mayoría de los avales para ganar el cónclave, al tiempo que cruzaron graves acusaciones. El primero fue Ortega, al sugerir que su adversario planea una operación electoral sin las siglas del PA que encabezaría Manuel Pimentel. Álvarez replicó: "Con estas calumnias está dañando al partido; ha perdido ya los papeles y va a perder el congreso".

Lejos de ir despejando incógnitas, la proximidad del congreso -que comienza el viernes y finaliza el domingo- está añadiendo si cabe más confusión a la maraña en la que se ha convertido el cónclave andalucista. Antonio Ortega compareció en conferencia prensa y acusó al candidato rival de ser el hombre de paja de Alejandro Rojas-Marcos, ex presidente del partido, para gestar una complicada trama electoral. Ésta, en síntesis, consiste en una operación que llevaría a una candidatura a la Junta encabeza por el ex popular Manuel Pimentel, con quien Rojas-Marcos comparte espacio en la plataforma Andaluces Levantaos.

Ortega no planteó su teoría directamente, sino que dio varios rodeos para al final asentir a preguntas de los periodistas. Primero afirmó, sin que viniera al caso, que si él gana el congreso el PA no "buscará nada fuera ni participará e ningún invento o historieta, ni se integrará en ninguna opción". Luego añadió que no es la primera vez que "estos mismos [Rojas-Marcos y Álvarez]" han hecho algo parecido, y relató lo ocurrió en 1994 con la plataforma electoral Poder Andaluz -cuyo candidato fue el empresario independiente Arturo Moya-, en la que se integraron el PA y el PAP, el partido fundado por Pedro Pacheco en su primera expulsión, que luego desapareció en 1996 al fundirse otra vez con el PA.

Al preguntársele si se refería a que Álvarez podría estar preparando una coalición con Pimentel, respondió: "Por ejemplo". "La candidatura alternativa no cree en el PA", aseveró, "y no estamos dispuestos a no poder presentarnos a las elecciones con nuestra siglas y nuestros mensajes". Julián Álvarez calificó estas declaraciones de "intolerables e inaceptables" en boca de un secretario general, que tiene la responsabilidad de defender el proyecto común y no crear "alarma". Señaló que a quién está haciendo daño Ortega es al conjunto de la organización, no a su candidatura, Andalucismo XXI.

"Esto demuestra el deterioro político de Ortega, no sólo va a perder el congreso, sino que ha perdido ya los papeles", añadió, al tiempo que lamentó que Antonio Ortega "vuelva a poner al PA en los titulares de prensa", como cuando dijo "aquello de que prefería un par de casos de corrupción a una administración lenta". "Ahora se presenta con una calumnia y ninguna prueba", señaló. Julián Álvarez, además, aseguró estar "escandalizado" de que el secretario general le vincule a la operación de hace una década de Poder Andaluz, cuando Ortega fue el "director de campaña" de Arturo Moya y "cedió" su oficina en Linares (Jaén) para la plataforma: "Ortega es el que tiene los derechos de inscripción de esta coalición".

El número de avales con que cuenta cada candidatura se presta también al enredo. Ortega dijo que tiene mayoría absoluta y enseñó una carpetas con firmas de los delegados. Aunque no llegó precisar el número, fuentes de su candidatura, que se llama Ahora, sí, apuntaron que ronda la cifra de 265 de los 500 electos, a los que habría que sumar la mitad de los natos (81 en total). Julián Álvarez, por su parte, mostró también su paquete de avales, que suman 264, más la mitad de los delegados natos. Las cuentas, pues, no salen, y mientras que Ortega negó que pueda darse el caso de que haya delegados que han firmado a las dos candidaturas, Álvarez sí sugirió la posibilidad de cierta confusión, ya que es la primera vez que se ajusta tanto este trámite.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de diciembre de 2004