Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Artur Mas coloca a David Madí y Oriol Pujol en la ejecutiva de Convergència i Unió

Los nacionalistas refuerzan a Xavier Trias, que será el 'número tres' de la federación

Artur Mas ha premiado la fidelidad de dos hombres de su máxima confianza, David Madí y Oriol Pujol Ferrusola, colocándolos en la futura ejecutiva de Convergència i Unió (CiU) que saldrá de la conferencia nacional que la federación inició ayer en Tarragona. El congreso consumará el relevo generacional y de liderazgo en la cúpula de CiU nombrando a Artur Mas presidente en sustitución de Jordi Pujol, que pasa a ser presidente fundador de la federación. Como secretario general continuará el líder democristiano Josep Antoni Duran Lleida y como secretario general adjunto y, por tanto, número tres de CiU se sitúa Xavier Trias, que ve así reforzado su papel político con vistas a las elecciones municipales de 2007, en las que repetirá como candidato a la alcaldía de Barcelona.

El pacto de federación que Unió Democràtica y Convergència suscribieron en abril de 2001 obligaba a ambos a partidos a celebrar una conferencia nacional a finales de 2004 para convertir a CiU -así figura en esos acuerdos- en una sola fuerza política. Pero ese espíritu inicial se evaporó cuando ambos partidos se sentaron por primera vez en la mesa de negociación para redactar los documentos político y organizativo que hoy se aprobarán en esta conferencia en Tarragona. Mientras que los convergentes insistían en iniciar un proceso gradual hacia la fusión, los democristianos apostaban por la continuidad y dejar las cosas como estaban.

Pocas novedades, por tanto, generará esta conferencia nacional, aparte de los ya mencionados relevos en la cúpula, por otra parte lógicos dado que Artur Mas ya fue en las pasadas elecciones autonómicas el candidato a la presidencia de la Generalitat y, en la práctica, ya ejercía como número uno de la federación. La principal novedad es el nombramiento de Xavier Trias como secretario general adjunto después de que otros dos candidatos (Lluís Recorder y Dolors Batalla, ambos vicesecretarios generales de Convergència) le dieran un portazo a Mas y rechazaran este cargo.

Trias, anterior portavoz de CiU en el Congreso y presidente del grupo de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona, dispondrá de otra plataforma política y propagandística con vistas a las municipales de 2007. El nombramiento es absolutamente necesario para CiU pues, como admitió ayer Duran Lleida, "Barcelona continúa siendo la asignatura pendiente" de la federación.

En la futura ejecutiva de CiU se sentarán 23 personas, por lo que por primera vez se rompe la paridad. Los convergentes dispondrán de un silla más en la ejecutiva, que estará ocupada por Jordi Pujol, presidente fundador. En las manos de Pujol estará desempatar las votaciones -hasta ahora inexistentes-, una prerrogativa que antes ya tenía al disponer del voto de calidad.

Unió ha preferido la continuidad para designar a sus representantes en la ejecutiva, en la que estarán dirigentes como Duran Lleida, el diputado Josep Sánchez Llibre y el senador Jordi Casas, y figuras emergentes como Josep María Pelegrí, secretario general; Antoni Castellà, vicesecretario general, y Ramon Espadaler, presidente del consejo nacional. No así Convergència, que ya inició la renovación en su congreso de principios de julio. De los 12 miembros de CDC, sólo Xavier Trias pertenece al sector histórico del partido. El resto son dirigentes que han escalado posiciones en paralelo a Artur Mas. La mayoría están adscritos al sector soberanista de Convergència que apuesta por tender puentes con los republicanos de Carod Rovira. Entre las nuevas incorporaciones figuran dos personas de la máxima confianza de Mas: David Madí, ex secretario de Comunicación del Gobierno catalán (dimitió por el escándalo de las encuestas manipuladas), y Oriol Pujol Ferrusola, hijo del ex presidente de la Generalitat. Los soberanistas, por tanto, coparán la representación convergente en la ejecutiva de CiU. Sólo se salvan el portavoz en el Senado, Pere Macias, y el ex consejero de Trabajo e Industria Antoni Fernández Teixidó, que inició su militancia política en la Liga Comunista y siguió siendo la cara del CDS de Adolfo Suárez en Cataluña.

La incorporación de Madí y Pujol Ferrusola ha supuesto aparcar a otros dirigentes, como Jordi Vilajoana, vicepresidente segundo del Congreso; Quico Homs, el hombre de CDC en la ponencia del Estatut, y Carles Campuzano, presidente del consejo nacional del partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de noviembre de 2004