Reportaje:

"En Moratalaz hay muchas papeleras para perros, pero pocas para humanos"

Más de 40 niños de una treintena de colegios celebraron un pleno municipal que presidió la concejal Ana Botella

En el salón de plenos del Ayuntamiento ayer había pañuelos, coletas y pelos de punta. Ni rastro de corbatas, ni de trajes de chaqueta. Los bancos de los concejales estaban ocupados por más de 40 niños de una treintena de colegios e institutos de los 21 distritos de la capital. En la presidencia también había cambio de cara. El sillón del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, estaba ocupado por Ana Botella, concejal de Empleo y Servicios a la Ciudadanía y segunda teniente de alcalde. Y es que no se trataba de una sesión ordinaria, sino de una audiencia pública infantil, que se enmarca dentro de la celebración, el próximo sábado, del Día Internacional del Niño. En las juntas de distrito también se celebraron audiencias similares.

Los jóvenes reclamaron el 0,7% del presupuesto para los menores del Tercer Mundo

Risas, murmullos y últimas ojeadas a las libretas donde los jóvenes llevaban apuntadas sus propuestas, precedieron el comienzo del pleno. "No va a venir el alcalde", le comentaba una chica a su compañero de al lado. "Vaya desilusión que se van a llevar, estaban convencidos de que vendría Gallardón", murmuraba algún padre desde la tribuna, repleta de profesores, padres y hasta alguna abuela, impacientes por ver a sus menores elevando sus propuestas. Pero la desilusión inicial de muchos chicos por la no presidencia del pleno del alcalde duró poco. Y comenzaron a intervenir.

Sara Sánchez, del IES Fortuny (Chamberí), fue la primera de los tres portavoces, elegidos por los propios alumnos, en intervenir. La falta de polideportivos, "que son lugares de deporte, el uso inadecuado del carril-bici, o la inexistencia de lugares para patinar sin ser sancionados, fueron sus principales quejas. "En la plaza de Colón te multan con 30 euros por patinar, y te quitan los patines, pero no tenemos otros sitio", se quejó la chica con soltura.

Miguel Ángel Villanueva, consejero delegado de Economía y Participación Ciudadana, que también participó en la sesión, reconoció la falta de zonas deportivas. Villanueva explicó los problemas de determinados distritos para encontrar espacios libres donde levantar estas zonas de ocio, al tiempo que animó a los estudiantes a que se impliquen en el deporte. "Tenemos que potenciar el deporte desde abajo", aseguró. Y adelantó una iniciativa, que fue muy bien recibida por los chicos: el parque del Retiro contará la próxima Navidad con una pista de patinaje. Al menos, una solución temporal.

Sergio Peñalva Rodríguez, otro de los concejales por un día, llevaba la lección perfectamente aprendida. Con un desparpajo propio de los ediles más veteranos, y sin apenas recurrir a la chuleta, hizo un repaso de las deficiencias en las instalaciones públicas, de los problemas de acceso para los minusválidos, de la necesidad de incrementar, y mantener en buen estado, los centros de día de ancianos y hasta de las hipotecas de las viviendas. "Hay muchos jóvenes que no pueden comprarse una casa porque los precios son muy elevados", recordó el niño, quien también habló de los problemas para hacerse con una casa en propiedad.

Pero como en toda reunión infantil, las exposiciones también arrancaron las risas de los asistentes. "En Moratalaz", expuso Sergio, "hay muchas papeleras para perros, pero muy pocas para humanos, y luego las calles están sucias". Las calles y los parques, también, añadieron otros críos: "Además, sufrimos el riesgo de caernos".

Otro de los jóvenes portavoces, Alberto Redondo -que no Alberto Rodrigo, como rectificó con premura el niño al secretario del Ayuntamiento-, llevaba propuestas innovadoras a la sesión, además de soluciones contra la delincuencia. Sus compañeros y él creen que el incremento de la delincuencia, de los robos y de las peleas, se podrían paliar con alternativas a los coches patrulla, como los caballos o las bicicletas. "Porque claro, con el ruido de las sirenas, que se escuchan dos calles antes, los ladrones las oyen y se escapan", razonó. También sugirió que se incremente el número de controles de alcoholemia, y no sólo los fines de semana para prevenir accidentes.

En el pleno de ayer, todos los ediles por un día, tuvieron voz. Precios más bajos en los abonos de transporte; viviendas a precios asequibles -"Poneos en la piel de los que no tienen casa", espetó otra chica-; más seguridad en las discotecas; y medidas más comprometidas socialmente como que el 0,7% del presupuesto municipal se destine a los niños del Tercer Mundo.

Los jóvenes, que demostraron saber cuáles son los límites permitidos de contaminación acústica, el incremento de la inseguridad ciudadana, y las dificultades de acceso a las nuevas tecnologías, también preguntaron a la presidenta de la sesión por el incremento de los precios en las instalaciones deportivas. "Antes pagábamos seis euros al año por jugar al fútbol, y ahora pagamos ocho euros al mes", reclamó un chaval.

La sesión culminó con un aplauso. Los muchachos, tras recibir unas bolsas con obsequios, dejaron de ser concejales por un día. Pero sus exposiciones, de las que tomaron buena nota desde la presidencia, servirían para hacer de Madrid una ciudad mejor.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS