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Necrológica:

Joan ramon mainat, periodista y productor de radio y televisión

El periodista y promotor cultural Joan Ramon Mainat, posiblemente uno de los más significados y fecundos gestores de programas que han tenido la radio y la televisión en España en las tres últimas décadas, falleció ayer en Barcelona a los 53 años, vencido por una larga enfermedad. Hasta ayer era el director creativo y productor ejecutivo de Gestmusic Endemol, la productora que impulsaron y controlan su hermano Josep Maria Mainat y Toni Cruz, dos ex de La Trinca. Joan Ramon fue un curioso y un triunfador. Engendró para y con su colega del alma desde la adolescencia y en la histórica Ràdio 4 de RNE, Xavier Sardà, el estelar y controvertido programa Crónicas marcianas. Anoche, sus amigos y colaboradores en el espacio, la tropa que llevaba años desplegada alrededor del ingenio de ambos, dejaron de emitir el espacio de Tele 5 a modo de homenaje. Resultó un vacío catódico y simbólico para hacer sentir su ausencia.

Joan Ramon Mainat nació en Mataró en enero de 1951 y pronto arraigó en Canet de Mar, el microcosmos litoral que generó en la década de 1970 los multitudinarios festivales de canción catalana y rock Sis hores de Canet y Canet rock, o amparó sentimentales proyectos culturales de minorías. En su "autobiografía no autorizada" que colgó en la Interenet se reflejaba que en sus orígenes -y siempre- fue "algo" revoltoso, listo, gandul, goloso, desordenado, imaginativo, inconformista. Aquella luz del amanecer en el mar y su curiosidad sin fronteras le acompañaron en su constante formación en las letras, el periodismo y las mecánicas audiovisuales contemporáneas. Militó en el socialismo y el catalanismo en la clandestinidad, se responsabilizó de causas justas y perdidas. Fue detenido por pedir "Libertad, amnistía y estatuto de autonomía". Gestionó una editora de discos, Edigsa; impulsó la radio local de Canet, y al tiempo levantó un proyecto simbólico que la actualidad ha convertido en testimonial, Ràdio 4, la primera en emitir en catalán desde 1936.

Mainat en RNE fue subdirector y director de programas en Cataluña. En ella destacó pronto su alter ego público, el genial Xavier Sardà, con su señor Casamajor. Mainat ideó La bisagra con Sardà, y salió de RNE para ir a dirigir un diario popular de Barcelona que nunca llegó a ver la luz. Sardà le sustituyó varios meses como responsable de programas hasta que dimitió. A partir de finales de la década de 1980 el tándem creativo Mainat-Sardà ya no se fracturó: uno dando la cara y otro en las bambalinas de la gestión y las ideas.

En el campo del periodismo escrito -previo y simultáneo a la radio-, Mainat trabajó en diarios ya desaparecidos, como Catalunya Express, Mundo Diario, El Noticiero Universal, Correo Catalán, Tele/Expres, y dirigió la revista Imagen Semanal. Dio a la imprenta libros de actualidad, biográficos o documentales, siendo reseñables los dedicados a la nova cançó, en especial Tretze que canten.

En su etapa de director de programas de TVE en Cataluña -era un empleado de plantilla del ente y en muchos días defensor de la televisión y la radio públicas-, maquinó el lanzamiento, entre muchas otras fórmulas y estrellas conductoras, de La Luna, con Julia Otero; La palmera, con Jordi González; Tribunal popular, de Xavier Foz, o los vanguardistas Glasnot y Plàstic, donde nació otro creativo de la factoría, Tinet Rubira. En 1991 Mainat fue cesado por la emisión de un telediario imaginario, Camaleó, un programa secundario que aludía a un golpe de Estado en Rusia, que luego sucedió. A modo de manifiesto/epitafio en pantalla declaró que "quería relativizar la fe ciega que la gente tiene en la televisión". En 1992 montó una productora, Backstage, en la que fabricó muchos programas a la carta para una parilla exigente y devoradora en las televisiones comerciales. En el timón y la carta de navegación de Gestmusic, el transatlántico navegó y creció. Tuteló y matizó Operación Triunfo, Lluvia de estrellas, La parodia nacional, Un siglo de canciones... Al final, resistiéndose, irónico, miope, rubio de mirada clara y rollizo, Joan Ramon hizo mutis y el espectáculo continuó.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de noviembre de 2004