Máximo histórico del euro a 1,30 dólares
El euro sigue vapuleando a la moneda estadounidense. Ayer, la divisa europea marcó un nuevo máximo y se situó por primera vez en su historia por encima de la marca de 1,30 dólares (1,3007), aunque luego cerró a 1,2898. Este récord llegó pese a una reducción del déficit comercial de Estados Unidos. Ésta es una de las principales variables que han empujado al dólar hacia mínimos históricos frente al euro, ya que requiere la venta de la moneda estadounidense para comprar otras divisas con las que pagar las importaciones.
Es la segunda vez en menos de una semana que el mercado de divisas ignora cifras positivas sobre la evolución de la economía estadounidense y mantiene sus envites contra el dólar. Los datos de creación de empleo en octubre, que se anunciaron la semana pasada, fueron mejor de lo esperado, pero la cotización del dólar siguió cayendo frente al euro. Ayer, el déficit comercial de Estados Unidos disminuyó un 3,7% en el mes de septiembre y el euro alcanzó su nivel más alto desde que comenzó a cruzarse con el dólar en 1999.
Los analistas, no obstante, mantienen que esta mejora es sólo pasajera, y que el próximo mes el déficit comercial volverá a situarse en niveles históricos. Los estrategas del banco alemán Commerzbank, por ejemplo, no cambiaron sus previsiones, ya que consideran que el encarecimiento del petróleo este año elevará la cuenta de las importaciones de EE UU en los próximos meses.
El euro comenzó a intensificar su carrera alcista a mediados de octubre. Desde entonces se ha apreciado un 4,8% por la debilidad del billete verde. Los intermediarios, de momento, apuestan a que el Banco Central Europeo (BCE) no tomará ninguna medida para frenar la subida del euro frente al dólar. José Luis Martínez, estratega de Citigroup, asegura que una intervención del BCE en el mercado requeriría un esfuerzo concertado entre los bancos centrales de las grandes potencias, y eso, de momento, es una posibilidad que todavía no se baraja. El BCE "ha pecado de timidez", explica Martínez.
Las declaraciones de Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, que intentó frenar la escalada del euro esta semana calificando de "brutal" los movimientos en el mercado, todavía no han surtido efecto.


























































