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El 'asesino de la catana' se enfrenta a 9 meses de cárcel por fugarse del centro

El Juzgado 3 de Lo Penal de Elche enjuicia al joven, ya como adulto

José Rabadán, el joven que con 16 años asesinó a sablazos a sus padres y a su hermana en Murcia en 2000, se sentó ayer en el banquillo de los acusados, esta vez enjuiciado como adulto, por un supuesto delito de quebrantamiento de condena. El chico, obligado a 12 años de reclusión en un centro terapéutico, se acogió a su derecho a no declarar. El fiscal pide 9 meses de cárcel al apreciar que Rabadán "sabía" que cumplía condena.

Los hechos se remontan al 25 de abril del pasado año, cuando José Rabadán, conocido como el asesino de la catana -mató con una espada de samurai a sus padres y a su hermana con síndrome de Down, el 1 de abril de 2000- se fugó en las inmediaciones de Elche. El muchacho (internado en un centro de menores por un período de seis años por el asesinato de sus padres), participaba en una visita al Palmeral y al Huerto del Cura. En un descuido de los monitores, el joven huyó. Los responsables presentaron una denuncia ante la Comisaría de Elche. Un dispositivo policial permitió la detención de José Rabadán, cuatro horas más tarde de su fuga.

El Juzgado número 3 de Lo Penal de Elche dirime ahora si el joven, a quien le resta un año y medio de reclusión en el centro de menores, incurrió en un delito de quebrantamiento de condena. La vista oral del caso, en el que José Rabadán es juzgado ya como adulto, se celebró ayer sin la comparecencia oral del muchacho. El imputado se acogió a su derecho a no declarar.

Por su parte, el letrado de la defensa reclamó la nulidad del proceso al entender que el encausado no puede ser enjuiciado al cumplir una medida reeducativa de la Ley Penal del Menor. Las interpretaciones jurídicas al respecto son varias; unas consideran que es aplicable el delito de quebrantamiento de condena en tanto que ya es mayor de edad, y otras rechazan esta teoría al apreciar que cuando cometió el delito inicial era menor de edad.

Sin embargo, el representante del ministerio público mantuvo su petición inicial de condena, de nueve meses de cárcel. Según el fiscal, José Rabadán "conocía su situación de condena y además el informe forense no observa síntomas de enfermedad mental". El abogado del joven argumentó, en cambio, que no tenía intención o voluntad de escapar. Por ello, a su juicio, "no hay delito".

Uno de los psiquiatras manifestó que José Rabadán pudo sufrir una fuga epiléptica que, según detalló, se trata de un trastorno de conciencia por el que no sabe lo que hace, ni por qué lo hace. "No es momento de encerrarle sino de reintegrarle y conocer su enfermedad. Si se le trata bien, puede ser una persona normal", arguyó.

José Rabadán acabó con la vida de su padre, Rafael Rabadán de 51 años, de su madre Mercedes Pardo de 54 y de su hermana María, de nueve años. Sus cuerpos fueron hallados en el domicilio familiar, en el barrio murciano de Santiago El Mayor. Según el informe psiquiátrico tras el triple asesinato, Rabadán padece un grave trastorno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de octubre de 2004