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Reportaje:

Gestación artística

Arranca en Córdoba la tercera promoción de jóvenes creadores de la Fundación Antonio Gala

En un tren de Ávila a Salamanca, Ben se sienta en su plaza y saca sus poemas. Los pone en su regazo. En el asiento de al lado, está Damián. Damián le pregunta a Ben si puede leerlos. Y los dos jóvenes comienzan a charlar. Damián le cuenta que toca la guitarra; que está viviendo en un palacete de Córdoba; que está becado por la Fundación Antonio Gala; que, durante nueve meses, sólo se tiene que dedicar a su música; que en la web de la fundación puede encontrar la información para la convocatoria del año siguiente.

Ben entró en la página, envió su solicitud y, tras varias pruebas, fue seleccionado. Ben, Benjamín Clark, tiene 20 años y es uno de los 16 nuevos residentes que estará durante nueve meses en la casa que la Fundación Antonio Gala tiene en Córdoba. Ben es de Ibiza, estudia Filología Hispánica e Inglesa en Salamanca y ya ha ganado varios premios literarios.

Ben, como el resto de sus compañeros -hay fotógrafos, pintores, escritores, ilustradores, escultores...-, ingresó en la casa hace siete días. Ayer, recibió la primera visita del escritor Antonio Gala y de los miembros del patronato de la fundación. "Os quise antes de conoceros (...) Sois mi mejor esperanza (...) No os olvidéis de mi"; así dio la bienvenida Gala a los 16 jóvenes. Ésta es la tercera promoción. Hasta la fecha, han pasado por el convento restaurado del Corpus Christi de Córdoba 33 artistas.

Elsa López es la directora de un proyecto que busca formar a los chicos, de entre 18 y 25 años, "en la idea de que todos deben enriquecerse con la convivencia y que dentro de la Fundación pueden vivir para trabajar sin tener que trabajar para vivir". Y esto es, precisamente, lo que quiere Ben: "Espero poder concentrarme aquí más y dedicarme sólo a escribir... Poder profundizar".

Además del tiempo para trabajar en los talleres, en la biblioteca y en los estudios del precioso convento restaurado, los becados recibirán las visitas de creadores consagrados, como en el resto de promociones. Pero Elsa López explica que, en esta edición, intentarán que se reduzcan las visitas, porque, al final, los jóvenes quieren tiempo para crear. "Vamos a disminuir las actividades queremos que sean pocas, buenas y bien concentradas", explica la directora, quien ya ha adelantado que este año tendrá un lugar preferente la fotografía. A partir de diciembre, se celebra en Córdoba la Bienal de Fotografía y uno de los becados es fotógrafo.

Elsa es la directora, pero también hace de "madre" de los chicos. Ayer contaba como uno de los jóvenes le dio un beso antes de irse a dormir el primer día: "En el fondo, son muy críos (...) Yo hago de madre, incluso les regaño si hace falta... Aquí, yo soy la madre que tiene que cuidar de la economía familiar".

La familia la forman Alberto, Sara, Estefan, Didot, Irene... Un puñado de jóvenes creadores, afortunados, que ya han empezado a abrirse camino en el mundo del arte y que esperan que su estancia en la Fundación Antonio Gala sea "genial", como contaba ayer Ben en el patio del convento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2004