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Los Mossos buscan a un preso de permiso por el asesinato de las dos mujeres policías

El supuesto autor de los homicidios de L'Hospitalet cumplía condena por agresión sexual

Barcelona / L'Hospitalet

Un recluso de 35 años, Pedro Jiménez García, que ayer no volvió a prisión tras un permiso de una semana, ha sido identificado por los Mossos d'Esquadra como presunto autor del asesinato de las dos agentes en prácticas del Cuerpo Nacional de Policía halladas muertas el martes en el piso que compartían en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Las víctimas presentaban numerosas cuchilladas y signos de haber sufrido brutales agresiones sexuales. El recluso cumplía condena por delitos sexuales.

Las agentes asesinadas son Aurora Rodríguez, de 23 años, y Silvia Nogaledo, de 28, que compartían piso en el número 48 de la Rambla de la Marina, en el populoso barrio de Bellvitge de L'Hospitalet, ciudad vecina a Barcelona. El recluso al que ahora busca la policía ha sido condenado por al menos dos agresiones sexuales. Cuando cumplía la primera condena, el 29 de abril de 1992, mientras disfrutaba de unos días de permiso, fue detenido por la violación de otra mujer, según fuentes cercanas a la investigación.

La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de L'Hospitalet decretó en la tarde de ayer orden de busca y captura contra Jiménez, después de comprobar que no había regresado a las 17 horas a la cárcel de Brians. El preso finalizaba un permiso de siete días. La policía confía en lograr su detención en breve.

Los forenses iniciaron la autopsia de los cadáveres de las dos agentes. Las primeras investigaciones policiales apuntan a que la mujer de 23 años fue sodomizada salvajemente por su agresor y que la segunda pudo haber sufrido también una agresión sexual, aunque no presentaba signos evidentes.

Ambas habían sido atadas a las camas de sus habitaciones y acuchilladas en varias partes del cuerpo. En al menos uno de los casos, la muerte pudo producirse por estrangulamiento. Fuentes de la investigación insistieron en que no fueron degolladas.

Probablemente, conocido

Según la hipótesis policial el asesino acabó primero con la vida de Aurora Rodríguez, destinada en el barrio barcelonés de La Verneda, a la que probablemente conocía. Su compañera Silvia Nogaledo, destinada en la comisaría de la cercana localidad de Casteldefells, había acabado su turno a las ocho de la mañana.

Los investigadores creen que la agente regresó a casa y allí se topó con el asesino y probablemente su compañera de piso ya muerta. La puerta de la vivienda no había sido forzada ni tampoco se había echado el cerrojo de seguridad. Silvia Nogaledo acabó también asesinada y tenía la garganta taponada. "El asesino se recreó con las dos", explicaron fuentes de la investigación.

El asesino intentó borrar las huellas de su crimen prendiendo fuego en tres puntos del piso, pero no abrió las ventanas. Cuando llegaron los bomberos el fuego iba apagándose poco a poco por falta de oxígeno hasta el punto de que sólo una de las víctimas fue alcanzada por las llamas.

El Departamento de Justicia de la Generalitat, que tiene las competencias penitenciarias, no quiso facilitar detalles sobre el recluso que busca la policía. Se sabe que Jiménez fue condenado por su primera violación cuando tenía 17 años y que en la actualidad ya había cumplido más de tres cuartas partes de su condena y que hubiese obtenido la libertad definitiva el próximo año. El presunto asesino acumula una condena de 30 años, según el antiguo Código Penal, que, tras la refundición de delitos y las reducciones de condena, sumaba un máximo de 20 años de pena.

Los vecinos de la Rambla Marina de L'Hospitalet expresaron su pesar por el macabro suceso y algunos explicaron que tienen miedo y sienten inseguridad por saber que "sigue suelto alguien capaz de hacer lo que ha hecho".

L'Hospitalet, es la segunda ciudad de Cataluña en población, con 260.000 habitantes. Desde hace un año, los Mossos ejercen las competencias de policía ordinaria en esa ciudad en sustitución del Cuerpo Nacional de Policía. Grupos de vecinos comentaban en las calles próximas al edificio donde ocurrieron los hechos que las chicas "eran normales, nunca habían protagonizado ningún problema y saludaban educadamente a sus vecinos, aunque no se relacionaban mucho con ellos ni hacían vida de barrio".

Cerca del escenario de los crímenes hay un colegio y justo enfrente, el centro de atención al menor. Algunas madres de alumnos aseguraban que sus hijos estaban inquietos, si bien dudaban de que estos días pasase algo más en el barrio dada la fuerte presencia policial.

El Ayuntamiento de Noceda (León), donde había nacido Silvia Nogaledo, decretó tres días de luto oficial en señal de duelo por la muerte de la agente. El alcalde, Emilio Arias, resaltó en una declaración institucional de repulsa por el asesinato de la joven y de su compañera Aurora Rodríguez que "nadie deber morir violentamente, pero menos que nadie quien está en el mejor momento de su vida y que ha hecho de ella su dedicación al servicio de los demás".

Arias destacó también el sacrificio de ambas jóvenes en la profesión que habían elegido al tiempo que expresó el pésame del municipio a la familia de Silvia Nogaledo. "Todo el pueblo está con ellos, en estos momentos todos somos una familia".

El alcalde leyó también la nota de condolencias enviada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la que éste manifestaba el profundo pesar por la muerte de la joven, al tiempo que ofrecía todo su apoyo a la familia. Toral de los Guzmanes, el pueblo leonés de Aurora Rodríguez, también decretó tres días de luto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de octubre de 2004