_
_
_
_

Un estudio pide dedicar el 2% del PIB a atender a los dependientes

El coste público actual a la dependencia -discapacitados, ancianos, enfermos mentales, crónicos y terminales- es del 1% del producto interior bruto (PIB), pero sólo cubre la mitad de la atención necesaria. Asegurar una cobertura universal supondría duplicar el PIB hasta el 2% y llegar a 15.000 millones de euros. Éste es uno de los aspectos destacados en el plan nacional que ha elaborado Polibienestar, la unidad de investigación en dependencia de la Universidad de Valencia, para resolver los problemas que presentan estos pacientes.

Jorge Garcés, director de la unidad y catedrático de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Valencia, comentó ayer que a través del plan pretenden cambiar la estructura actual de la atención social mediante la creación de puentes de comunicación entre las estructuras sanitarias y de los servicios sociales -actualmente "compartimentos estancos"-, de forma que se puedan aprovechar mejor los recursos y que, por ejemplo, los mayores pudieran salir directamente de un hospital a seguir el tratamiento en residencias adaptadas.

El objetivo sería que los mayores vivieran en casa o en su entorno todo el tiempo que pudieran, por lo que las residencias serían el último recurso. Frente a ellas, el estudio plantea la necesidad de potenciar los recursos como las viviendas adaptadas, servicios de atención a domicilio, centros y hospitales de día. Para ello, propugnan la creación de una ley nacional de la dependencia y un instituto encargado de aplicar el modelo.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_