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Un millar de personas se concentra ante el Ayuntamiento de Elche contra la competencia del calzado chino

Alrededor de mil personas, según la policía local, se concentraron en la noche de ayer frente al Ayuntamiento de Elche en demanda de soluciones para el sector del calzado -motor de la economía de la ciudad-, inmerso en una aguda crisis, explicitada en el continuo cierre de fábricas y el goteo de puestos de trabajo perdidos. La concentración es la segunda de estas características que se celebra en la ciudad ilicitana, tras los incidentes acaecidos en el polígono industrial del Carrús el pasado 16 de septiembre, que concluyeron con la quema de dos naves de zapatos de empresarios chinos. Los convocantes, el colectivo Movimiento para la Unidad del Pueblo (MUP) de Elche, optaron por la concentración ante la negativa de la Subdelegación del Gobierno de Alicante a autorizar una manifestación desde el polígono industrial del Carrús al ayuntamiento, distante unos tres kilómetros. La Subdelegación, en base a informes policiales, consideró que la marcha "podría provocar nuevos disturbios". Pese al veto unos 400 operarios del polígono marcharon desde éste hasta el consistorio para unirse a la concentración. La marcha discurrió sin incidentes ante el fuerte control policial.

Una vez en el ayuntamiento, donde permanecieron durante una hora, los trabajadores corearon cánticos como "Elche se muere", "el pueblo unido jamás será vencido", "este problema es de todos" y otros alusivos a la ausencia en el acto de los sindicatos mayoritarios: "Aquí no se ven ni comisiones ni UGT".

El MUP -colectivo que se atribuye una ideología de izquierdas y se creó en abril de 2003- ha tomado la iniciativa de estas protestas en la calle ante la crisis del calzado a raíz de la primera concentración ante el Ayuntamiento, celebrada en la noche del jueves 23 de septiembre. Allí, los portavoces del MUP condenaron los incidentes de la semana anterior en Carrús y convocaron a la concentración de ayer. La convocatoria no fue secundada por ningún partido con representación municipal ni por los sindicatos de clase.

El acto, bajo el lema Por el calzado y los derechos sociales, transcurrió sin incidentes. Los convocantes criticaron la resolución del Gobierno de vetar la manifestación e insistieron en el "carácter pacífico y reivindicativo del acto". El colectivo se desvinculó, una vez más, de los incidentes en el polígono de Carrús e hizo un llamamiento a los trabajadores para "no caer en las provocaciones y proclamas que puedan hacer elementos racistas y fascistas".

El asalto a las naves chinas se ha saldado, hasta ahora, con 20 arrestos, la mayoría trabajadores del polígono.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de octubre de 2004