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Reportaje:

La política circular del Consell

Los populares se han atrincherado en el discurso de la marginación, confiados en que les otorga enormes réditos electorales

La defensa del derogado trasvase del Ebro, la exigencia de que el AVE Madrid-Valencia este en funcionamiento en el año 2007 para la celebración de la Copa del América y la reivindicación del valenciano como una lengua sin nexo alguno con el catalán se han convertido en la columna vertebral del discurso político del Consell que preside Francisco Camps. Un discurso circular al que los populares vuelven una y otra vez, independientemente de la cuestión que se debata, y que se completa con un victimismo elefantiásico respecto al Gobierno central de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien se acusa de marginar sistemáticamente a la Comunidad Valenciana. "¡Basta ya, señor Zapatero!" ha llegado a exclamar el vicepresidente del Consell, Víctor Campos, sin escatimar similitudes con el popular "¡Váyase señor González!" de José María Aznar en sus tiempos de jefe de la oposición.

El PSPV reconoce la eficacia del victimismo pero su prioridad es fijar la agenda política

"Actitudes como las de Narbona visualizan el mensaje que el Consell quiere transmitir"

Sin embargo, por encima de los paralelismos, las diferencias son importantes. El Partido Popular gobierna con mayoría absoluta en la Comunidad Valenciana y Zapatero hace sólo cinco meses que ostenta el cargo de presidente.

En este contexto, ¿por qué insisten el Consell de Francisco Camps y su partido en el discurso victimista frente a Madrid y en responsabilizar a los socialistas de marginar a la Comunidad Valenciana? Un ex consejero de los gobiernos de Eduardo Zaplana explica que el discurso del victimismo "es rentable y, además, el Gobierno socialista nos lo está poniendo fácil". Para este ex consejero, actitudes como la de Cristina Narbona brindando en Cataluña por la derogación del trasvase del Ebro no hacen otra cosa que visualizar el mensaje que el Consell quiere transmitir. "Ese discurso [de que el PSOE margina la Comunidad Valenciana] se puede mantener durante mucho tiempo, pero a la larga te puede rebotar si no haces nada más", prosigue el ex consejero, "porque la gente puede pensar que si no haces nada por culpa de otros lo mejor es que se pongan esos otros y que hagan cosas".

En el Grupo Socialista en las Cortes Valencianas se reconoce en privado que la fórmula del victimismo le funciona al Partido Popular, sobre todo gracias al importante papel que juega Canal 9 en la difusión de los mensajes del Consell. Sin embargo, un diputado del PSPV con experiencia de gobierno afirma que el discurso de victimismo y marginación socialista de los populares tendrá respuesta. "Les iremos apretando poco a poco, porque durante los ocho años de Aznar han actuado de manera bien distinta a la que ahora han adoptado", sentencia el parlamentario.

Reclamar más agentes para la Policía Autonómica, la titularidad de los museos San Pío V y González Martí, pedir al Estado que financie el nuevo hospital La Fe de Valencia, exigir declaraciones de zona catastrófica en los municipios afectados por las lluvias o mayor financiación del Estado forman parte de un aluvión de reivindicaciones de nuevo cuño por parte del Consell que tienen su origen en la victoria socialista de Rodríguez Zapatero y en la constitución del autodenominado Eje de la Prosperidad conformado por los Ejecutivos populares de Madrid, Valencia y Baleares.

Un cualificado portavoz del PP argumenta que el discurso esgrimido por el Consell siempre es rentable y que, a escala local, funciona exactamente igual. "La idea de que al de al lado le dan algo que a ti te niegan estimula el cierre de filas de los votantes hacia el gobernante que denuncia la marginación", prosigue el parlamentario popular, que recalca que el Gobierno socialista "lo pone muy fácil".

Para un importante miembro de la ejecutiva del PSPV, es cierto que la actitud de algunos ministerios como los de Medio Ambiente y Fomento ha puesto a los socialistas valencianos en situaciones complicadas pero cree que son cuestiones que se pueden solucionar: "Vamos a intentar marcar nuestra propia agenda política y cuando utilicen el discurso victimista denunciaremos lo que no han hecho". "Parece que el PP no tenga nada que ver con nada", sentencia este dirigente del PSPV.

El discurso de la confrontación política no se juega sólo entre populares y socialistas. Un destacado miembro de la patronal autonómica señala: "Vamos a perder los valencianos de seguir así. La cohabitación ha de ser posible". Este empresario considera que tal y como se han tensionado las relaciones entre la Generalitat y el Gobierno, la situación de Camps para conseguir influir en Madrid es mala y el secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, no puede ser considerado un interlocutor capaz de influir en el Ejecutivo de Zapatero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de septiembre de 2004