Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

ERC exige a Maragall que deje de "perder el tiempo" en debates nominales

Esquerra Republicana (ERC) exhortó ayer al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, a "no perder más el tiempo" en asuntos simbólicos y centrar el debate sobre la reforma de la Constitución y de los estatutos en las competencias y la financiación. El secretario general de ERC, Joan Puigcercós, propuso que se cite a Cataluña como "comunidad nacional" y se olvide la expresión "nacionalidad histórica" para no prender "incendios" en otras comunidades. "Todas son históricas", recordó.

ERC dejó ayer atrás la tradicional aversión de los nacionalistas catalanes a la fórmula del café para todos sobre la que se fundó el Estado de las autonomías. A diferencia de Convergència i Unió (CiU), Esquerra ya no considera que el reconocimiento singular de Cataluña en la Ley Fundamental sea una de prioridad: "¡Café para todos, copa y puro!", señaló gráficamente a este periódico el secretario general de ERC para subrayar que no se opone a que otras comunidades reclamen lo mismo que Cataluña.

"Nosotros tenemos que presentar nuestra propuesta y no entrar en debates sobre qué quieren los demás", añadió Puigcercós, quien dijo que ERC no pondrá ningún inconveniente a que las comunidades que no tuvieron Estatuto en la Segunda República se definan también como "comunidad nacional".

"La expresión de comunidad nacional acaba con las ambigüedades y no hiere sensibilidades", insistió el dirigente republicano. Puigcercós se mostró partidario de "no perderse" en discusiones que "confunden" y son "agua de borrajas".

La contundencia de las palabras del secretario general de Esquerra, que gobierna la Generalitat de Cataluña junto con el Partit dels Socialistes (PSC) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), no significa que su partido considere irrelevante el debate simbólico. Pero los republicanos están viviendo con desasosiego cómo las discusiones previas a la reforma constitucional y estatutaria en marcha se centran en asuntos "nominales" y no abordan las competencias y la financiación autonómica.

Suspicacias

Esquerra ve incluso con suspicacia la insistencia del presidente de la Generalitat, el socialista Pasqual Maragall, de que Cataluña sea citada como nacionalidad en la Constitución y le pidió que no "distraiga" a los ciudadanos con un debate que "a la postre puede esconder un intento de aguar" la reforma.

"El nombre es importante si va acompañado de contenidos", subrayó Puigcercós, quien emplazó a Maragall a "pilotar la nave" de la reforma del Estatut en lugar de "entretenerse en diseñar" un nuevo formato para la Diada. "No hace falta que se preocupe de encargar trajes de gala para los mossos", remachó con ironía. Puigcercós tampoco ve el proceso de Cataluña como un modelo para el País Vasco: "Nosotros no hemos de dar lecciones a nadie".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de agosto de 2004