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Elecciones Europeas

Los resultados europeos zanjan el debate sobre la legitimidad del 14-M

La victoria del PSOE y la abstención impiden interpretar las europeas como una segunda vuelta

El debate sobre la legitimidad de los resultados electorales del 14-M quedó definitivamente zanjado ayer. La pretensión de convertir las elecciones europeas en una segunda vuelta de las generales, que retrospectivamente cuestionara la victoria de José Luis Rodríguez Zapatero, se estrelló con la realidad de las urnas.

En primer lugar, porque la escasa participación, casi 30 puntos menos que hace tres meses (45,95% de ayer, frente al 75,66% de entonces) hace imposible confrontar los resultados de ambos procesos electorales. Unas elecciones en las que votaron menos de la mitad de los electores no pueden utilizarse para cuestionar lo que decidieron en las urnas tres de cada cuatro.

Además, y no menos importante, el PSOE volvió a ganar, como hace tres meses. La diferencia entre los dos primeros partidos fue corta, de sólo dos puntos frente a los 4,88 del 14-M, pero suficiente. La victoria del PSOE resultó incontestable.

La altísima abstención afectó en gran medida a los electorados de los dos grandes partidos, aunque en una proporción mayor a los socialistas. Respecto a los resultados de las legislativas, el PSOE perdió 4,4 millones de votos, el 40% del total en términos absolutos; mientras que el PP perdió 3,4 millones, más del 35%.

Bipolarización PSOE-PP

A pesar de ello, tanto el PSOE como el PP mejoraron porcentualmente sus resultados. Con más del 43% de los sufragios, el PSOE ganó 0,7 puntos porcentuales en comparación con las últimas elecciones generales, que ganó con el 42,59% de los votos. Mayor ha sido el incremento del PP que, con el 41,2% de los sufragios, ganó 3,5% puntos en comparación con su resultado de marzo, cuando tuvo el 37,71%.

La mejora de los resultados porcentuales de las dos grandes fuerzas políticas evidencia una polarización del electorado, al menos del que ayer acudió a las urnas, que han pagado los grupos minoritarios.

El más perjudicado fue Izquierda Unida, que bajó del 4,96% de los sufragios que tuvo en las elecciones generales al 4,17% que cosechó ayer. Respecto al 14-M, perdió más de la mitad de sus votantes: 635 mil frente a casi 1,3 millones.

También las listas nacionalistas perdieron porcentaje, a pesar de que la circunscripción única de las elecciones europeas les permitía presentarse en toda España, al contrario que en las generales, lo que les llevó a formar coaliciones preelectorales. La más exitosa, Galeusca, tuvo el 5,18% de los sufragios, lo que representa una pérdida de 0.8 puntos respecto a la suma de los votos obtenidos por Convergència i Unió (CiU), PNV, Bloque Nacionalista Galego, Partit Socialista de Mallorca-Entesa y Bloc Nacionalista de Valencia en las pasadas generales.

Europa de los Pueblos perdió 0.8 puntos respecto al 3,3% de los sufragios que sumaban hace tres meses las candidaturas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Eusko Alkartasuna, Chunta Aragonesista y otras formaciones nacionalistas.

Finalmente, Coalición Europea tuvo 0.69 puntos menos que la suma de los votos de Coalición Canaria, Partido Andalucista, Unión Valenciana, Partido Aragonés (PAR) y otros grupos regionalistas lograron en las elecciones del 14 de marzo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de junio de 2004