Reportaje:ESCAPADAS

Un tren entre montañas

Interlaken, picos y glaciares en los Alpes suizos

La experiencia es inolvidable, única. La región suiza de Interlaken se sitúa entre los lagos Thuner y Brienzer y a los pies de tres de las cimas definitorias del perfil montañoso de Suiza: Eiger (3.970 metros), Mönch (4.099 metros) y Jungfrau (4.158 metros). Un trío que provoca vértigo interior, escenario perfecto para unas vacaciones al aire libre. Enclave privilegiado para los deportes de nieve en invierno, la región cambia por completo en verano, cuando apetece

realizar excursiones a pie o en bicicleta, navegar a vela en los lagos o jugar al golf. Meca del parapente, con el buen tiempo el cielo se llena de coloridas velas. Los aficionados que las manejan acuden aquí desde lejos para saltar desde el monte Beatenberg (por la mañana) y el alto Schynigeplatte (por la tarde).

En verano, el paisaje de Interlaken -literalmente, entre lagos, del latín interlacus- impresiona por sus contrastes: el inagotable verde de las laderas, el azul plomizo de los lagos y, en lo alto, la nieve perpetua. La cumbre nevada de la Jungfrau domina la vista. Y acercarse a su cima, en un viaje que lleva a la estación de tren más elevada de Europa (a 3.475 metros), es una aventura que encandila. El viaje completo dura unas dos horas y media, arranca en Interlaken y se cambia dos veces de tren, en Lauterbrunnen y Kleine Scheidegg, desde donde se sube poco a poco hasta que la vegetación desaparece y empieza la zona rocosa de alta montaña. En lo alto, un pabellón de cristal y acero permite al visitante disfrutar de un café mientras contempla las cumbres, con sus masas de piedra y hielo cegadoras. Para aquellos más atrevidos y con ganas de rozar el cielo, un elevador sube, en 90 segundos, otros cien metros hasta una terraza que ofrece una panorámica apoteósica del glaciar Aletsch y de los picos alpinos. Además de contemplar el paisaje, en la cima de la Jungfrau se puede aprender a esquiar, dar una vuelta con trineos tirados por perros o visitar el palacio del Hielo, una gruta iluminada que atraviesa el glaciar.

El descenso puede llevar a Grindelwald (para lo cual se cambia de tren en Kleine Scheidegg). Situado a 1.050 metros de altura, Grindelwald es uno de los centros de montaña más accesibles de la zona, y, además de las pistas de esquí de First, resulta atractivo visitar el Oberergletscher, un imponente glaciar de color azul acero.

De vuelta en Interlaken es obligada una visita al casino, Kursaal, edificado en 1859 y renovado en 1968, y un paseo por sus jardines con fuentes, nostálgica iluminación de gas y su famoso reloj con flores de colores. En la actualidad, el edificio -que combina el estilo tradicional de la región del Oberland con el victoriano- acoge conciertos y representaciones de teatro.

Una gran pradera protegida

Importante centro turístico, Interlaken se extiende a lo largo del paseo Höhematte y el centro de la vida urbana se desarrolla alrededor de una enorme pradera, la Höhematte, un espacio verde protegido. En un gesto inusitado, los empresarios hoteleros compraron los terrenos de este pulmón verde para evitar que el paisaje se cubriera de edificios y moles que impidieran ver las montañas.

Sin que el visitante apenas se dé cuenta, al cruzar el río Aar se llega a Unterseen, otro municipio que, al crecer, se unió a Interlaken y Matten (los tres juntos tienen unos 15.000 habitantes). En Unterseen espera el casco antiguo y la plaza del mercado. La pequeña localidad, fundada en 1279, cuenta con destacados edificios antiguos, como la iglesia, el ayuntamiento y el castillo.

Más lejos, entre las pequeñas localidades que se han ido levantando a orillas de los dos lagos destaca Iseltwald. Alzada sobre una pequeña península en el lago Brienzersee, sus restaurantes son el lugar perfecto para degustar pescado fresco procedente del lago, considerado uno de los más limpios de Suiza. En Brienz merece una visita el museo al aire libre Ballenberg, con más de cien casas de tamaño real de todos los estilos arquitectónicos suizos.

En la orilla del Thunersee se sitúa Spiez, con varios castillos (Strättligen, Hünegg, Oberhofen y Zähringen). Un funicular sube hasta Beatenberg, desde donde se sigue paseando hasta los 1.919 metros de altura para contemplar los lagos Thuner y Brienzer, la cumbre de la Jungfrau y, si la visibilidad lo permite, el Mont Blanc.

GUÍA PRÁCTICA

Información

- Oficina de turismo de Interlaken (00 41 33 826 53 00; www.Interlakentourism.ch).

- Interlaken está situada a 124 kilómetros de Zúrich y a 213 kilómetros de Ginebra.

- Iberia (www.iberia.com; 902 400 500), Swiss (

www.swiss.com; 901 11 67 12) y Helvetic (914 53 42 71; www.helvetic.com) ofrecen vuelos entre España y Suiza.

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