Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Calma chicha y muchas TV extranjeras

De aburrido calificaron el balance de este año los organizadores de Festimad, pero nunca un calificativo así tuvo un significado tan positivo. Se referían a incidencias, pues anoche, a pocas horas de dar por cerrada la edición 2004, no se había registrado ninguna anomalía digna de mención. Además, se cumplieron las expectativas de asistencia, llegando a los 20.000 asistentes previstos, cifra que no confiaban alcanzar, vista la afluencia de gente de la primera jornada, el viernes pasado, que quedó finalmente, tras los datos de taquilla, en unas 14.000 personas.

Para Julio Muñoz, responsable de CreAcción, la asociación cultural que monta Festimad, todo ha salido bien, "y muy cómodo". La humedad ambiente, consecuencia de las lluvias de primavera, ha evitado las deshidrataciones de otros años. No ha habido que evacuar a nadie por lipotimias, esguinces o comas etílicos, sucesos más frecuentes otras veces. Cruz Roja confirmó cerca de 100 asistencias leves el primer día, la mitad de otros años. El porcentaje, sin embargo, es idéntico: a la primera jornada, otros años había acudido más o menos el doble de gente que esta vez.

Cerca de 1.000 profesionales acreditados cumplieron labores informativas, una cifra también inusitada. Además de la prensa escrita, muchas televisiones de Europa y Latinoamérica se desplegaron por los 350.000 metros cuadrados del Parque El Soto de Móstoles. Los sucesos del 11-M han puesto en el punto de mira a Madrid, y cualquier noticia que hable de normalización y concentración de personas sin miedo, interesa.

Los grafiteros acabaron sus llamativos murales, y la gran pared de chicles dejó su rastro de saliva para una posteridad efímera. Funcionó mejor la Oficina de Vasos Perdidos, pues el primer día a todos pilló de sorpresa. Heineken, la marca de cervezas que patrocina el grueso de Festimad, llegó a ofrecer el equivalente a cuatro euros, un mini, por cada entrega de 50 vasos vacíos usados. Una manera remunerada de mantener la limpieza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de mayo de 2004