OPINIÓN DEL LECTOR
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Los discapacitados y las obras del metro

La tardía llegada del metro a Sevilla está creando graves problemas a la población y al funcionamiento de la ciudad; negocios, accesos a viviendas, lugares de trabajo, centros educativos, entre otros.

El inicio de unas obras de la envergadura de las del metro, en una ciudad de más de 700.000 habitantes y con una circulación densa, está poniendo a prueba la salud, la seguridad y la economía de los sevillanos, tan frecuentemente invadidos por celebraciones y actos que sólo crean problemas, mientras se van perdiendo empleos.

El metro llega a Sevilla demasiado tarde, cuando ya la organización de la ciudad no admite este tipo de obras, llega tarde y con una modalidad subterránea que no es la más indicada al subsuelo y al clima de Sevilla. Se podrían encontrar alternativas a los desplazamientos urbanos y metropolitanos; tranvías, aumentar la red de trenes de cercanías, etcétera, sin tener que desarrollar estas obras faraónicas, costosísimas a largo plazo y tan problemáticas para la ciudad.

Si todo lo anterior afecta de forma tan negativa a los habitantes de la ciudad en general, en particular a los discapacitados que cada día corremos la gran aventura de transitar por una ciudad de orografía llana pero mal planificada: baches, obstáculos, bordillos, rampas mal construidas, transporte público sin accesibilidad y cuando la tiene no funcionan los mecanismos, y así una larga lista de fallos y despropósitos. Las obras del metro, con los cortes de calle, limitación de los accesos, aceras levantadas, han venido a agravar la situación, ya de por sí difícil, que venimos padeciendo los discapacitados, llegando cada día a vivir situaciones de gran inseguridad y peligro. Buen ejemplo de ello lo representa el tránsito por la avenida República Argentina y la calle San Fernando. Por esta calle tengo que pasar todos los días al menos dos veces, ello me crea una gran inseguridad, puesto que tengo que circular con mi silla de ruedas por una vía muy estrecha que, a su vez, está destinada para paso de vehículos de emergencia: bomberos, policía, algunos coches y muchas motos.

Ante ello he presentado una denuncia y realizado gran cantidad de gestiones, ninguna ha tenido respuesta. La calle San Fernando se ha convertido en una vía invisible, por donde no pasa nadie, según los responsables de la Administración.

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