Entrevista:PRESIDENTE DE ACCOR | JEAN-MARC ESPALIOUX

"En España, tendremos 100 hoteles en 2008"

En cuatro años, Accor y sus socios invertirán 1.000 millones en el mercado nacional

Los hoteles forman parte de la biografía sentimental de las ciudades y sólo una habitación confortable, sin objetos que estorben el curso de la intimidad, permite reproducir a escala el "infierno de los viajes", escribió Paul Nizan. Otros, como Nerval, Gautier, Byron, Genet o Kerouac, viajaban para hacer realidad sus sueños y en las estancias oblondas de posadas y hoteles encontraron la paz interior que les negaba el ajetreo del trayecto.

En la actualidad, las cadenas hoteleras tratan de "no olvidar los sueños, intentan fundir la nostalgia de lo particular con la estandarización del servicio", dice Jean-Marc Espalioux, presidente del directorio de Accor, que ocupa la cúspide de una pirámide de 158.000 empleados distribuidos en 3.894 hoteles implantados en 140 países. Accor -el cuarto grupo hotelero mundial en número de habitaciones y segundo en términos de capitalización bursátil- es un buen sinónimo de oferta adaptada a cada segmento de mercado: su marca Sofitel para la gama alta; Novotel, Mercure y Suithotel para la media, y Fórmula 1, Motel 6, Etap, Redroofinms e Ibis para la más económica.

"Los inversores anglosajones, británicos y americanos tienen más del 50% del capital de Accor, la participación más alta"
"Accor es la segunda cadena del mundo en términos de capitalización bursátil, con 7.200 millones de euros, y cotiza en la Bolsa de París"
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Pregunta. ¿Tan segmentado está el mercado, o es que ustedes lo han dividido hasta este punto?

Respuesta. Podríamos decir que las dos cosas. Pero lo cierto es que nos anticipamos a crear los conceptos de Fórmula 1 y Etaphotel, que absolutamente nadie había imaginado hasta entonces. Por otra parte, también podemos decir que la clientela está cada vez más diversificada; hay clientela individual, de grupo, francesa, española, china y de todas partes. La diversidad actual es tan enorme que de alguna manera se podría hablar del concepto de zapping hotelero. El usuario escoge la oferta haciendo zapping, como si estuviera ante el televisor del comedor de su casa. Así, en un momento dado puede acudir a un Ibis, y en otro momento ir con su familia a un Novotel utilizando el concepto de las tarjetas de fidelización.

P. El sueño de todo turista es un hotel especial, un establecimiento con encanto en el centro de Praga, por ejemplo. ¿Usted lo tiene?

R. El futuro de la hostelería no está en absoluto exclusivamente en las grandes cadenas internacionales. Pero estas grandes cadenas ofrecen la seguridad a la persona que nunca ha estado en Praga de que puede irse a un Accor y que tendrá todo lo que necesita y estará la mar de bien. También existen los pequeños hoteles, familiares, con encanto, que además son absolutamente indispensables, pero lo más difícil tal vez es encontrar la gama entre los dos. Ni el grupo internacional ni el pequeño grupo independiente. En Praga, si quiere un pequeño hotel con encanto también puede ir a un Accor; sería el caso del hotel Mercur, que está instalado en la casa en la que vivía Kafka. Y además, el Mercur tiene en sus habitaciones las fotografías de Kafka cuando trabajaba como funcionario en Praga.

P. ¿Y si voy a Shanghai o a Pekín?

R. Si va a Pekín, por ejemplo, y además está en contra de la guerra, tiene un hotel estupendo que se llama Peace Hotel. En Shanghai hay dos Sofitel, que no son muy caros, alrededor de unos 70 dólares aproximadamente, ocupados por ejecutivos, pero también por muchísimos turistas. En otra ciudad china, en Tiangin, Accor tiene, por ejemplo, un Ibis, que es el primero que se instaló en China, y el precio de la habitación gira en torno de los 25 dólares. En este mismo Ibis, los usuarios son en un 95% población china.

P. ¿Y si quiero algo parecido a la suitte Mac Arthur del Manila Colonial o una habitación con vistas siguiendo los pasos de Hemingway en París?

R. Si usted quiere la habitación de McArthur del Manila no podemos dar respuesta a esta solicitud, pero en el caso de París es más facil, porque tenemos más de 300 en París y su periferia. En todo caso, más allá de las cadenas, afortunadamente existen y seguirán existiendo hoteles con encanto a los que a la gente le gusta ir, que son el hotel de su vida y que satisfacen una necesidad de un momento dado. Y paralelamente reconozcamos también que es sumamente práctico que alguien pueda entrar en Internet, en Accorhotel.com y escoger entre los casi 4.000 hoteles del grupo, viendo además las fotografías, lo que quiere y lo que se va encontrar.

P. ¿Cuál es la apuesta actual de Accor? ¿ Asia, el sur de Europa...?

R. Depende del corto plazo y largo plazo. Nuestro objetivo es dar una respuesta a la demanda mundial, y si tenemos en cuenta que Europa representa el 50% del mercado mundial de turismo y que además nosotros somos líderes en este campo en Europa, ésta es nuestra prioridad inmediata. Sin embargo, y lo subrayo, también pensamos obviamente en Asia y en Suramérica, porque para nosotros representan el futuro, un futuro a un plazo a 10 años aproximadamente. Intentamos implantarnos en estos espacios evitando trampas, como puedan ser la devaluación de la moneda o los riesgos políticos existentes; por eso construimos hoteles como, por ejemplo, citábamos antes el caso de Ibis en China. Por tanto, tenemos esa doble perspectiva, esa doble estrategia del ahora y una visión más futura.

P. ¿Qué prioridad tiene España para Accor?

R. Tenemos en la actualidad tres prioridades en Europa. Ya tenemos una implantación muy clara y muy fuerte en países como Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia, Hungría o Bélgica, y las tres prioridades futuras son Gran Bretaña, Italia y España. En España ya hemos hecho progresos absolutamente espectaculares porque en pocos años hemos pasado de cero hoteles a 50, y el objetivo es llegar a 100 hoteles en el año 2008, con una inversión total de 1.000 millones de euros, de los que 500 han sido ya invertidos. La financiación no es al 100% de Accor, porque también hay otros inversores que nos acompañan en este proyecto.

P. ¿Quiénes son estos inversores?

R. Se trata de inversores financieros que lo que hacen es comprar los edificios, las paredes, mientras que Accor alquila estos edificios y se ocupa de la gestión hotelera, y estos inversores obtienen, por su parte, una buena rentabilidad. Estamos hablando de compañías de seguros, de promotores, de constructores, de empresas que hacen una inversión a plazo, un plazo financiero importante, pero en lugar de invertir en oficinas lo hacen en paredes de hotel gestionado por Accor.

P. ¿Cuántos hoteles de propiedad tiene Accor?

R. En algunos casos somos propietarios y además nos ocupamos de la gestión y en otros casos pagamos un alquiler y realizamos la gestión para un propietario. En otros casos no alquilamos y nos limitamos a tener un contrato de gestión o trabajamos a base de franquicias. Dos tercios de nuestros hoteles son o bien propiedad nuestra al 100% o trabajamos con un contrato de explotación y alquilamos; después, entre el 17% y el 18% son franquicias, y el resto son contratos de gestión. Entre las distintas fórmulas, escogemos según las posibilidades que nos brinde cada región o cada situación de un país en un momento dado. Hay países en los que no vas a alquilar porque la situación financiera no está lo suficientemente desarrollada y en cambio hay otros lugares en los que igual alguien es propietario de un hotel y lo que quiere es tener la marca de Accor y a partir de allí trabajamos un contrato de gestión. Por tanto, escogemos la fórmula en función de la situación y no es en absoluto comparable la situación en Brasil, en Inglaterra o en China, por ejemplo. En España tenemos 40% en propiedad y 60% en gestión o alquiler.

P. ¿En qué mercados bursátiles cotiza Accor? ¿Cómo financian sus inversiones, con emisiones de papel o apelando al mercado de capitales?

R. Accor es la segunda cadena capitalización mundial, con 7.200 millones de euros, y cotiza en la Bolsa de París. Los americanos de Marriott van por delante nuestro en cuanto a capitalización, aunque, a veces, en función del momento, van justo inmediatamente por detrás, depende un poco de la coyuntura. Los accionistas de Accor no son únicamente franceses, de hecho son españoles, alemanes, británicos, americanos o suizos, mientras que los fundadores del grupo tienen sólo un 3,7% del capital. Los inversores institucionales británicos y americanos tienen la mayoría, es decir, más del 50% .

P. ¿Cómo define usted Accor en relación a Hilton, a Carlton u otras cadenas?

R. Tenemos algunas originalidades respecto a grupos anglosajones. La primera es que Accor ofrece un tipo de hospitalidad francesa que nos caracteriza por oposición a los grupos que usted mencionaba, que son británicos o americanos. Hay cinco grandes cadenas en el mundo, como Marriott, Star Wood o Hilton, entre otros. Y nosotros no somos ni americanos ni británicos, y eso se nota. Además, y ésa es la segunda originalidad, somos los únicos que ofrecemos la gama de una estrella a cinco estrellas en los dos campos, ocio y negocios, mientras que Hilton y los otros grupos anglosajones sólo se mueven en las cuatro y las cinco estrellas. Además, nosotros aportamos lo más dificil: una plantilla de calidad.

120 millones de clientes en 140 países

La cadena Accor fue fundada 1967 por Paul Dubrule y Gérard Pélisson, que construyeron su primer hotel cerca de Lille, en Francia. Ahora, 37 años después, el grupo tiene 120 millones de clientes en 140 países, una capitalización bursátil de 7,2 millones de euros, un volumen de facturación de 6.828 millones y un beneficio bruto de 523 millones.

Para Espalioux, la amenaza del terrorismo, aún siendo una de las preocupaciones del sector, no pone en entredicho el aumento del turismo mundial. Y las estadísticas lo confirman: en 1960 había unos 70 millones de personas que viajaban por el mundo; el año pasado eran 700 millones, y dentro de 20 años serán 1.500. En China hace 5 años había dos millones de viajeros que podían viajar fuera de su país, el año pasado ya eran 17 y en un futuro más o menos cercano estaremos hablando de 150 millones. "La seguridad nos preocupa hasta el punto de que nuestro director general de seguridad y prevención fue el director de la policía francesa, pero la seguridad ya no es algo que esté exclusivamente relacionado con el turismo ni mucho menos. Hoy estamos más seguros en un avión en el que todos los que suben sido inspeccionado que andando por la calle o trabajando en mi despacho, situado en la torre Montparnase de París".

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