Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aguirre y Gallardón 'sellan' en un acto oficial la paz entre administraciones

El alcalde ofrece su colaboración por "responsabilidad institucional"

Esperanza Aguirre, presidenta regional, y Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de la capital, escenificaron ayer, durante los actos de conmemoración del 2 de mayo, la firma de la paz entre ambos. Aguirre, que concedió al alcalde la Medalla de Oro de la Comunidad, resaltó durante su discurso las cualidades del alcalde y manifestó que éste llegará "a lo más alto de la política española". Por su parte, el regidor ofreció su colaboración a la presidenta en aras de la "responsabilidad institucional" que ambos ostentan. Los presentes contaron hasta cuatro abrazos entre los mandatarios en el acto oficial.

Esperanza Aguirre, durante el acto de entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y al alcalde de Madrid, se mostró convencida de que Ruiz-Gallardón llegará "a lo más alto de la política española". En un discurso repleto de elogios y alabanzas a su antecesor, Aguirre afirmó que Ruiz-Gallardón representa "una manera de hacer política, de acercarse a los problemas de los ciudadanos y de comunicarse con ellos, absolutamente personal, original y atractiva".

Subrayó que en el "estilo característico de Alberto Ruiz-Gallardón a la hora de hacer política ocupa un lugar muy importante, su especial sensibilidad para todos los asuntos que tengan que ver con la cultura", y apuntó que en sus ocho años al frente de la Comunidad "ha demostrado que es capaz de crear a su alrededor un espacio de tolerancia cultural".

"Sincera admiración"

La presidenta, que se refirió a Ruiz-Gallardón como su "amigo desde hace mucho años", explicó que "desde el primer momento" tuvo "hacia él un sentimiento de sincera admiración, y por sus cualidades, por su decidida vocación política, por su instinto para lo político", por lo que no le "cupo la menor deuda de que Alberto Ruiz-Gallardón llegaría a lo más alto de la política española".

El homenaje que rindió la presidenta a Ruiz-Gallardón fue aclamado con los aplausos de los asistentes, entre ellos la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona; el presidente del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga; el delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez; el también ex presidente de la Comunidad Joaquín Leguina, y el ex alcalde de Madrid José María Alvarez del Manzano, informa Efe.

Por su parte, el discurso de Ruiz-Gallardón estuvo repleto de alusiones a su periodo al frente de la Comunidad. "Entre todos hemos conseguido que Madrid ejerza un protagonismo, que la noción de capitalidad adquiera un nuevo significado y que el "liderazgo" haya hecho de la Comunidad el "motor de la economía española" y el "referente de la modernidad".

Amistad y experiencia

Ofreció su colaboración a la presidenta en aras de la "responsabilidad institucional" que ambos ostentan en sus cargos, y sobre todo de la "amistad y la experiencia" que comparten desde hace tiempo, que se ha convertido, dijo, "en un sentimiento más estrecho" pues "ahora ambos sabemos lo que supone servir a esta región".

El alcalde declaró, tras recibir la distinción, que debía reiterar su "permanente disposición a colaborar" con ella "en cuanto precise el interés de los ciudadanos".

Por su parte, el portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Rafael Simancas, pidió a Aguirre y a Ruiz-Gallardón que mantengan un clima de "colaboración institucional" y no hagan de la Comunidad un "ariete contra el Gobierno de la nación". El portavoz del PSOE destacó las palabras de amistad y de apoyo que se dedicaron el alcalde y la presidenta en los discursos pronunciados por ambos en el acto, que, según dijo, personalmente "sólo" se cree "un poquito".

Recordó los "conflictos constantes" que "desde el principio de la legislatura", dijo, han mantenido la presidenta y el alcalde y puso como ejemplo el "espectáculo lamentable de protocolo" que tuvo lugar el día de la investidura de Esperanza Aguirre, cuando Ruiz-Gallardón no pudo tomar la palabra.

Simancas confió en que los discursos pronunciados den lugar a "nueva etapa de colaboración institucional" entre alcalde y presidenta y que ambos "militantes del PP" no conviertan las instituciones a las que representan en "una plaza en donde dirimir sus conflictos internos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 2004