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Entrevista:MARA TORRES | Presentadora de 'Hablar por hablar'

"La noche se presta a conversar sin que nadie juzgue"

Mara Torres (Madrid, 1974) dirige y presenta el programa nocturno Hablar por hablar (cadena SER) desde hace tres temporadas, con una audiencia de 740.000 oyentes, según el Estudio General de Medios difundido esta semana. Ahora acaba de publicar el libro Hablar por hablar. Historias de madrugada (Aguilar), donde recoge los relatos más significativos entre los más de 10.000 que ha recibido. Desde una madre que pide ayuda porque su hijo se ha perdido, a un transexual que se acaba de cambiar de órganos sexuales, a un hombre que pregunta si alguien ha visto a su urraca Manolillo.

Pregunta. ¿Qué es lo que induce a una persona a llamar a un programa nocturno y confesar su historia?

Respuesta. Durante el día hay muy poca comunicación real. Se oye más que se escucha. La noche se presta más a conversar, a contar cosas sin que nadie nos juzgue. El tiempo es más pausado que de día, no hay prisas.

P. ¿Qué tipo de oyente llama?

R. Hay personas que lo hacen desde un camión con el teléfono manos libres; alguno, susurrando; otros, mientras están con sus amigos; e incluso, cantando... El tono de la llamada lo da la situación que esté viviendo el oyente, y eso se percibe muy bien.

P. ¿Cuál ha sido la noche más emocionante?

R. La más triste fue la del 11-M. Durante el día todo había sido vértigo, y por la noche llegó la pausa y la tristeza. Los oyentes llamaron para expresar sus condolencias. Nos llegaron mensajes a través de la página web desde Tokio, París, Londres, Bogotá, Chicago, Marruecos... Esa noche, el programa se prolongó hasta las seis de la mañana. Cuando cerré el micrófono me derrumbé y me eché a llorar.

P. ¿Y la más alegre?

R. Cuando los oyentes encontraron a un chico con una deficiencia mental que se había perdido en Madrid. La policía llevaba buscándolo todo el día. Su madre llamó al programa pidiendo la colaboración de los oyentes. Poco a poco fueron entrando llamadas de gente que lo había visto. Finalmente, a las tres y media llamó un señor diciendo que había encontrado al chico y estaba con él.

P. ¿Cree que se cuelan muchas historias falsas?

R. No podemos contrarrestar las llamadas. Todos los datos los da una voz y el olfato que hemos desarrollado. Aun así, creo que la mayoría de las historias son verdaderas. Lo que nos interesa es que estén bien contadas. La vida está también llena de ficción, y como este programa está lleno de vida lo más probable es que la línea entre realidad y ficción sea muy fina.

P. ¿Nunca se asombra de lo que cuentan los oyentes?

R. No es que no me sorprenda de nada, es que me sorprendo de todo cada noche. Estoy completamente abierta a todo lo que pueda pasar en el programa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de abril de 2004