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Reportaje:

Serrat, otra pieza de la Orquesta

El cantautor catalán interpreta hoy en el Kursaal junto a la Sinfónica de Euskadi sus temas clásicos en versión de concierto

Dice el cantautor catalán Joan Manuel Serrat (Barcelona, 1943) que Serrat Sinfónico, su último trabajo, no es "un grandes éxitos". "No me lo planteé así. Quise hacer del disco un concierto, con su equilibrio musical; busqué que las canciones no se hubieran quedado atrapadas en el tiempo, que se llevaran bien unas con otras", aseguró ayer en San Sebastián. Pero en este CD, grabado con la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya, ha condensado lo más destacado de su trayectoria: 16 temas que forman parte de la banda sonora de varias generaciones, desde Canço de matinada (1965) a Es caprichoso el azar (2002), pasando por clásicos como Mediterráneo, arreglados por Joan Albert Amargós. Todas estas canciones podrán escucharse hoy en el Kursaal donostiarra (20.00), en el concierto que el cantautor protagonizará junto a la Orquesta Sinfónica de Euskadi dentro de la gira promocional.

Serrat comenzó a trabajar en este proyecto hace ahora cinco años. Quería dar una vuelta de tuerca a sus trabajos, explotarlos, "buscar una faceta más de las canciones", en sus propias palabras.

"Éste es otro prisma, ni más ni menos importante que tocar con una guitarra, ni tampoco más conmovedor", apuntó justo después de dar por finalizado el ensayo con el conjunto vasco.

El cantautor catalán, que arrancó la gira el pasado 3 de diciembre en Barcelona, ha debido acostumbrarse durante estos meses a acompasar su ritmo no al de una, sino al de varias orquestas sinfónicas. Cambia de conjunto en cada ciudad y renueva así constantemente un concierto que hoy dirige Juan José García, con el pianista Manuel Gas como solista.

Esta noche, como otras, Serrat cantará en sus dos idiomas. "Para mí cantar en castellano o en catalán ha sido siempre tan natural como que las uñas me crecen", dijo respondiendo a la eterna pregunta. "Sólo tengo una exigencia conmigo en relación a esto, y es que siempre prefiero cantar en el idioma que me prohíben. Simplemente por defender mi derecho a la libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2004