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Suspendidos cuatro guardias civiles por la muerte de un marroquí en Ceuta

Los agentes fueron apartados del servicio y se les retiraron sus armas

La Guardia Civil ha apartado del servicio en el perímetro fronterizo de Ceuta y ha retirado sus armas reglamentarias a tres agentes y un sargento que estaban de patrulla en la madrugada del 6 de abril por su presunta participación en un incidente, el pasado domingo, con un grupo de porteadores magrebíes. Uno de ellos murió a causa de un disparo por la espalda. Su familia lo denunció ante la policía española.

Según informó ayer la Delegación del Gobierno, la suspensión cautelar sobre los guardias obedece a las conclusiones de la investigación reservada ordenada por la 410 Comandancia de la Guardia Civil a raíz de que la familia del porteador, Mohamed Ezzoubair, presentara una denuncia en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía. El cuerpo sin vida del joven, de 23 años, que recibió ayer sepultura, fue encontrado en la zona conocida como Sidi Ibrahim, en la parte marroquí de la frontera, con un disparo en la espalda, según relataron sus familiares a la policía.

En la denuncia, presentada por Hassan, hermano del fallecido e imam de una mezquita, seis testigos, todos ellos marroquíes que, como el fallecido se dedicaban a la compraventa de mercancía, declaran que vieron a una patrulla de la Guardia Civil, compuesta por cuatro agentes, llegar al lugar donde los porteadores intentaban introducir la mercancía en Marruecos. Los testigos aseguran que dos de los agentes, ante la huida de los marroquíes, desenfundaron sus armas y les dispararon.

Las armas de los cuatro agentes suspendidos han sido enviadas al departamento científico de la Guardia Civil. El informe con el resultado de las pruebas de balística será entregado a las autoridades judiciales marroquíes que instruyen el caso. El cadáver fue hallado en territorio de Marruecos.

Investigación judicial

No obstante, el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Ceuta también ha abierto diligencias y tomará declaración a los seis testigos que aseguran haber presenciado el incidente con los guardias civiles.

La versión de la familia, expuesta en las explicaciones de los seis acompañantes, uno de los cuales era también hermano de la víctima, es que dos de los guardias abrieron fuego y uno de los disparos alcanzó a Mohammed por la espalda.

Los testigos aseguran que los agentes introdujeron posteriormente el cuerpo de la víctima en un coche. El cadáver fue localizado seis días más tarde en suelo marroquí en avanzado estado de descomposición. Según un hermano del fallecido, la parte superior de un chándal de Mohamed, manchada de sangre y con un boquete en la espalda, se encontraba a escasos metros del cadáver y prendida en la verja fronteriza, por la parte española.

La familia está a expensas de recibir el informe de la autopsia, realizada en el hospital civil de Tetuán. Al hallarse en el lado marroquí han sido las autoridades de este país las que se han hecho cargo de la investigación, aunque tanto la Guardia Civil como la Delegación del Gobierno en Ceuta han ofrecido a Marruecos toda la colaboración judicial y policial para aclarar lo sucedido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 2004