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LO MÁS ÚTIL | EL VIAJERO HABITUAL

El difícil arte de la propina en los viajes

Dejar o no dejar propina. He ahí el dilema. El desconocimiento de los usos locales puede poner al viajero en una situación embarazosa al pagar la cuenta de un restaurante. Por ejemplo, cuando el maître, hasta hace nada todo simpatía, suelta un gélido: "Monsieur, le service n'est pas compris". O frente al empleado de hotel que acaba de subir las maletas a la habitación y se demora encendiendo y apagando luces mientras usted busca inútilmente un euro en el bolsillo (si no tiene suelto, no se avergüence y dígale que le traiga el cambio). Una vez dejada la propina, continúa el dilema: ¿será bien recibida o tomada como un insulto? ¿Será suficiente, excesiva o miserablemente escasa?

Allá donde fueres...

Casi todas las guías de viaje incluyen un apartado sobre propinas que conviene consultar antes del viaje para no meter la pata. Internet, a través de los foros viajeros y de webs como la de la editorial Fodors y su apartado smart travel tips, es también una buena fuente de información. Las diferencias pueden ser abismales entre uno y otro país. Así, mientras que en Escandinavia y Japón dejar propina es una costumbre muy poco extendida, en otros, como Marruecos, Egipto o la India, se la pedirán hasta por dar la hora. Su importancia económica también varía de unos a otros: en la mayoría de los países europeos, la propina es sólo una forma de expresar la satisfacción por un servicio prestado, pero en otros lugares constituye una parte muy importante -en ocasiones, incluso el total- de los ingresos de quien la recibe. En Estados Unidos, por ejemplo, las propinas o tips son a menudo la base del salario de los empleados de hostelería, y prácticamente obligatorias. En los restaurantes se suele dejar entre el 15% y el 20% del importe de la cuenta, una suma que el camarero le reclamará. Si tiene dudas, pregunte: Is the tip included? En los taxis de Nueva York, la propina es más o menos de un 12%.

Aunque no es obligatorio, en el Reino Unido se considera de buen tono dejar una cantidad de entre un 10% y un 15% del total de la cuenta si el servicio ha sido satisfactorio, sobre todo al personal de los hoteles y restaurantes. En estos últimos, dicho importe ya viene en la minuta en concepto de servicio, aunque es discrecional añadir un extra si se está satisfecho. En cambio, en bares y pubs no se deja nada: si quiere quedar bien con el camarero, invítelo a un pinta.

También suele estar incluido el servicio (un 15%) en la factura de los cafés y restaurantes franceses, aunque es costumbre dejar algo más en función de la atención recibida; la guía Fodors recomienda entre 15 y 25 céntimos de euros para un café o una cerveza, y entre 1,5 y tres euros para una comida de tipo medio, aunque en los restaurantes caros se esperan propinas más generosas.

Las pirámides, con luna llena

Antes de viajar a Egipto es imprescindible familiarizarse con la palabra backsheesh, regalo o propina en árabe, que oirá a todas horas y que abarca desde dar algunas monedas por un pequeño servicio -un vigilante que señala el mejor lugar para hacer la foto-, hasta recompensas por saltarse las normas y permitir, por ejemplo, acceder a los recintos arqueológicos después de la hora de cierre. El backsheesh es también parte importante del protocolo en los cruceros por el Nilo. Para uno de cuatro días lo habitual es prever un fondo de alrededor de unos 25 euros por persona.

Hoteles y cruceros

Las camas de los hoteles no se hacen solas. Una norma de cortesía cuando se permanece más de dos noches en el mismo hotel es dejar una pequeña cantidad de dinero -alrededor de 1,5 euros por noche en un hotel de categoría media- para esos seres invisibles que ponen una chocolatina o una flor en su almohada y mantienen limpias y ordenadas las habitaciones. Y por servicios como llamar un taxi o subir las maletas a la habitación, un euro. Las propinas son norma general a bordo de los cruceros. No suelen estar incluidas en el precio y se entregan, en sobres preparados a tal efecto, al finalizar el viaje. Las diferentes compañías navieras incluyen en sus folletos las cantidades recomendadas, que suelen rondar los ocho euros por pasajero y día de navegación.

- www.fodors.com

- www.tipping.org

- www.magellans.com/tipping

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de febrero de 2004