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Reportaje:

La debilidad de una campeona

La yudoca gaditana África Saiz acaba de ganar el campeonato de España de Lucha Libre

Cada vez que pone los pies en el tatami piensa que su contrincante es más fuerte, más alta, más lista, más todo. Pero, al final, es ella la que gana. África Saiz, ceutí de nacimiento y gaditana de adopción, ha sido dos veces campeona de España de yudo, primera en el Open británico, primera en Bélgica, primera de España de Lucha Libre en el campeonato que se celebró hace tres semanas... Tiene muchos más premios en su palmarés, pero ya ni se acuerda. No es que se esté empezando a retirar pero, a sus 33 años, ya no tiene la misma ilusión que antes y su nivel, lo reconoce ella misma, empieza a bajar.

A los 16 años, jugaba con un tío suyo a pegarse. Fue él quien le dijo que lo intentara. De eso hace 17 años. 17 años mirando a los ojos a su entrenador antes de competir y preguntándole sin hablar: "Carlos, ¿podré ganar?". "Al principio le preguntaba si algún día podría ser campeona de Cádiz. Luego, si podría serlo de Andalucía. Después, de España... "Siempre lo conseguía". Él cuenta eso a los niños que empiezan a practicar judo para darles ánimos.

"África tiene unas cualidades como cualquier deportista de elite. Un gran espíritu de sacrificio y mucha constancia", afirma Carlos Calvo, su entrenador y presidente de la Federación Andaluza de Yudo. "Pero, aparte de que es muy humilde, que no le da importancia a todo lo que ha logrado, siempre tiene la autoestima baja". Cuando África cree que su contrincante es mejor que ella, Carlos siempre le responde lo mismo: "Eso piensa ella de ti".

Además de yudo, también compite en otras dos disciplinas: lucha libre y lucha sambo. Dice que le gusta más el yudo, pero que es mejor en las otras porque ella es "muy brutita": "Las normas del yudo son más estrictas. Y las otras son más libres. El Yudo es un deporte más fino".

Su madre siempre le dice que lo deje. "Me ve las manos, recuerda la lesión de la espalda, que me tuvo un año de baja, y me dice que abandone ya. Pero yo me divierto, para mí es un escape. Además, así puedo pegarme de vez en cuando con los hombres..." Fernando, su padre, supuso un gran apoyo para ella hasta que murió, hace seis años. "Siempre me decía: 'África, tú me vas a sacar de pobre'. Fíjate, como si esto fuera como el fútbol".

Además de deportista, África Saiz es profesora de Educación Física en un colegio. Estudió Magisterio, aunque le hubiera gustado estudiar Psicología: "No pude hacerlo por cuestiones económicas. Y, por entonces, mi padre trabajaba fuera, así que no quise dejar a mi madre sola". Añade una razón más: "Hay gente muy fuerte mentalmente. Yo, de fuerza física, soy una bestia. Pero de coco..."

Una de las mayores frustraciones que siente ahora es que no ha podido conseguir más títulos por las trabas que le ha puesto en el camino la Federación Andaluza de Yudo, por culpa de las desavenencias entre el anterior presidente de la organización y su entrenador y actual presidente, Carlos Calvo. "Me han quitado de muchas becas y de muchos campeonatos. Merecía ir a las Olimpiadas, aunque no ganara".

Ahora se está preparando para el campeonato nacional de judo y lucha sambo. Pero se da cuenta de que ahora quiere disfrutar de la vida: "He llorado mucho. Si tuviera un hijo, no me gustaría que se dedicara a esto. Si volviera a nacer, haría mucho deporte, pero no sería deportista de elite".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de febrero de 2004