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Entrevista:MANOLO SAIZ | Director del equipo ciclista Liberty

"Heras ya no tiene disculpas para no ganar el Tour"

Con la ayuda de su amigo Manuel Piñera, millonario, heredero del imperio del whisky y el anís segovianos, avión privado, mansión en Aravaca (Madrid), posesiones en Canarias, Manolo Saiz conquistó a Hein Verbruggen, el presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), y se ganó un puesto al sol entre los dirigentes de su deporte. Con la ayuda de Piñera, gran aficionado al ciclismo, habitual en el asiento de copiloto del ex director del ONCE-Eroski en las grandes etapas del Tour de Francia y la Vuelta a España, Saiz pretende revolucionar su deporte. Juntos han fundado el equipo Liberty. Uno de sus primeros pasos ha sido espectacular: la recuperación para el ciclismo español de Roberto Heras, ganador dos veces de la Vuelta y hasta ahora ayudante del estadounidense Lance Armstrong, que busca su sexto Tour.

"El problema con Beloki fueron sus nervios, su presión para tener el contrato en sus manos"

Pregunta. ¿Es Manuel Piñera un mecenas desinteresado o, más bien, del tipo de Giorgio Squinzi, el patrón del Mapei, un loco del ciclismo que no paró hasta tener a los mejores corredores?

Respuesta. Ni una cosa ni otra. Ni es un mecenas que invierta su dinero a fondo perdido ni un squinzi que crea un conjunto con sentido publicitario. El proyecto del Liberty es puramente una aventura empresarial.

P. La finalidad de los proyectos empresariales es siempre la de ganar dinero. ¿Piensan ganarlo con un equipo ciclista?

R. Nuestro propósito, el mío, el de Piñera y el del tercer socio, mi compañero de siempre, Pablo Antón, es invertir en el ciclismo para reinvertir también en el ciclismo. Y ojalá que el ciclismo sea una fuente de ingresos. Pero, claro, no nos cerraremos sólo al equipo ciclista. Queremos dedicarnos a más proyectos, a clinics, a campus... Buscaremos acuerdos con universidades. Invertiremos en investigación, en desarrollo... Nuestra apuesta va más allá del equipo.

P. ¿Pero es posible ganar dinero en un medio que tradicionalmente ha dependido de la generosidad o los desembolsos de los patrocinadores?

R. Hay que arriesgarse a invertir y saber generar dinero. Ojalá, insisto, que se pueda ganar dinero porque demostraríamos a todos que hay otra forma de hacer las cosas.

P. ¿Debe inscribirse, entonces, el fichaje de Roberto Heras en la lógica empresarial que parece guiar al Liberty?

R. El Liberty ha llegado al ciclismo para permanecer al menos cinco años, un periodo largo. Y nuestro presidente ha tomado una opción de riesgo para contratar a una persona que pueda liderar el equipo en la carretera y colocarnos en la primera fila mundial.

P. Habla usted más como el director de una empresa que como un director deportivo.

R. El fichaje de Heras ha sido una elección empresarial, como lo fue, hace meses, la que nos lanzó a este proyecto.

P. ¿Ha adelantado Piñera el dinero para contratar a Heras?

R. No puedo entrar en ese asunto. Ha sido una decisión propia del presidente y yo sólo puedo opinar de lo que veo. No me puedo poner en su lugar. Sólo puedo hablar desde mi punto de vista.

P. ¿Es Piñera el socio o el patrón con el que sueña un director?

R. Yo no sé con lo que sueñan los demás, pero puedo decir que es una suerte tener un socio que es un amigo y con el que hay una confianza recíproca. Como yo, ambiciona crear un gran equipo y es receptivo a las ideas de todos.

P. Por la urgencia con que nació el Liberty, por la forma en que se hizo firmar contratos en blanco a algunos corredores, por la falta de acuerdo con Joseba Beloki, por sus mensajes en busca de un copatrocinador..., muchos llegaron a la conclusión de que surgía escaso de presupuesto.

R. Como se está viendo, es una idea falsa.

P. ¿Por qué, entonces, no sigue Beloki con usted? ¿No habría sido más sencillo seguir contando con él, un hombre de plenas garantías para el Tour, que lanzarse a contratar a Heras, con contrato en vigor con otro equipo?

R. El problema con Beloki no fue económico, sino extradeportivo. Fue un problema que nos alejó y a partir del cual se tomó la decisión de prescindir de él.

P. ¿Cuál fue?

R. Sus excesivos nervios en un momento muy delicado, su presión constante para tener el contrato en sus manos... Después de aquello, no nos pareció oportuno seguir con él.

P. ¿Cómo se pensó fichar a Heras?

R. No creo que sea importante conocer eso. Lo importante es que fue una gran idea para el ciclismo español y el mundial. Heras siempre ha sido un gran corredor, pero en los últimos años ha estado a las órdenes de otros y no ha podido expresarse en su plenitud.

P. ¿Asume su fichaje como un desafío personal?

R. Es un desafío profesional. Heras es un corredor que me ha gustado siempre y con el que siempre he mantenido una relación extraordinaria. De hecho, ya lo intenté fichar antes de que se marchara al US Postal. Nos frenaron los pactos establecidos en la asociación de equipos.

P. ¿Le sorprendió que asumiera tan rápidamente su propuesta?

R. Siempre gusta volver a casa.

P. Pero el cambio va a ser brutal. Va a pasar de un equipo en el que sólo se le exigía estar en forma durante el Tour para ayudar a Lance Armstrong y en la Vuelta a trabajar con usted, famoso por exigir a todos una puesta en forma perfecta de febrero a octubre.

R. Es un cambio profesional que le tiene que motivar. Hasta ahora ha tenido una disculpa para no ganar el Tour, por ejemplo. Ahora, ya no. Ahora tendrá la oportunidad de demostrar toda su capacidad en el Tour sin tener que pensar en nadie más.

P. Pasa de un equipo en el que era el líder, Armstrong, quien marcaba la filosofía a uno en el que es el director, usted, quien no deja ningún detalle sin atar.

R. Sí. Por ejemplo, las bicicletas. Llevarán sólo el nombre del equipo. Estarán personalizadas. Y fabricadas según mis diseños. Que nadie lo dude, serán las mejores. Serán el fruto de un proyecto de investigación en el que llevamos varios meses. Lucirán bien junto al maillot, en el que predominará el azul de la compañía y que lucirá el logo de Liberty, la Estatua de la Libertad.

P. ¿Siente que va abriendo caminos, que los demás le seguirán?

R. Siempre hemos ido a la vanguardia.

P. ¿Es suyo el futuro?

R. No, no... Hay cabida para todos los estilos y las facetas. Sólo a lo largo del tiempo se verá cuál es el mejor. Pero siempre hay que buscar cosas nuevas para sentirse plenamente lleno. Nos ilusiona sentir que progresamos.

P. Su forma de actuar también rompe moldes en la entrada en el mercado español. Salvo excepciones tumultuosas, estaba basado en el respeto a los corredores con contrato en vigor con otros equipos.

R. Pero estamos en un mercado libre, de libre circulación. Hoy los contratos sólo obligan a la parte contratante. La contratada es libre de romperlo. Y por eso, para evitar el recurso al Decreto 1.006, se crearon las cláusulas de rescisión, que son pactadas y entran dentro del contrato. Y ése es el marco en el que hay que moverse.

P. Un marco que favorece a los equipos grandes, los económicamente fuertes, que podrán dejar a los pequeños sin sus figuras emergentes.

R. Para los pequeños será un orgullo crear esas figuras. Un orgullo y también una fuente de financiación importante. De todos modos, quizá haya que regularlo de alguna manera, como en el fútbol, marcando las fechas en las que sean posibles los traspasos, para evitar el libertinaje.

P. Así, se diseña un esquema de equipos pequeños nodriza, excluidos de las grandes competiciones.

R. Pero los grandes también tenemos cantera. Y no será todo tan cerrado. Será bonito que sólo los grandes jueguen en primera. Pero a mí también me gusta que la Gimnástica de Torrelavega elimine de la Copa al Athletic. Habrá pruebas en la que estemos juntos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de diciembre de 2003