La CAM no desvela si puja o no por la compra del Banco Atlántico

El Estado portugués empuja a su banco público a comprar la entidad catalana

Ayer expiró el plazo de presentación de ofertas para la compra del Banco Atlántico sin que la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) desvelara oficialmente si, como había anunciado, puja por la adquisición de la entidad catalana. Diecinueve de los 20 consejeros de la CAM se encontraban ayer en La Patagonia (Argentina). La Caixa General de Depósitos (CGD) de Portugal se postuló ayer como postor solvente en la subasta.

El valor bursátil del Banco Atlántico creció a su máximo histórico ayer, día en el que una docena de entidades bancarias oficializaron sus propuestas para comprarlo. La opacidad informativa de la CAM, que no llegó a desvelar oficialmente su oferta, contrasta con la locuacidad de otras entidades interesadas en la adquisición del Atlántico, sobre todo la portuguesa CGD, que opta con el respaldo del Estado portugués.

El Banco de Sabadell también se interesó por difundir su interés en la subasta con su potente aliado, La Caixa, que le permite desnudar debilidades, porque ya ha negociado una ampliación de capital con aquélla, su primer accionista (15%).

La CAM, según fuentes no oficiales, sí ha concurrido a la subasta. Consciente de la doctrina del Banco de España contraria a que las cajas de ahorros controlen bancos, un importante sector de la entidad alicantina contempla integrar la red del Atlántico en la suya, y recuerda que su consejo, que ha abordado con escepticismo la hipotética compra, ha autorizado una emisión de deuda, aún no realizada, de 1.500 millones de euros. La caja alicantina no tiene técnicamente problemas para asumir las oficinas del banco catalán. Pero componentes ajenos al interés financiero han sumido a la CAM en un mar de dudas. Una maraña política difícil de desmadejar.

El interés de los dirigentes de la CAM en la operación del Atlántico es desigual. Algunas voces destacadas de su consejo consideran que los activos del Atlántico están demasiado centralizados en unas pocas cuentas poderosas. Se trata, según esas fuentes, de una operación de "altísimo riesgo". Cierto es, por una parte importante del poder ejecutivo de la caja, el interés por sumar los activos del Arab Banking Corporation (ABC). Pero los consejeros de la CAM, de viaje en Argentina, han optado por la discreción. Porque la operación entraña riesgos, por la potencia de los contrincantes en la puja, y una ofensiva pública en favor de la compra podría zanjarse con la mala imagen de una derrota.

La Caixa General de Depósitos de Portugal está muy interesada en transmitir su oferta por la compra del Banco Atlántico. Ayer entregó su propuesta para la compra del 68,5% que el ABC posee en el banco catalán, informa Efe. La decisión de presentar esta oferta fue ya definida por el presidente de la CGD, António de Sousa, como una iniciativa similar "a la seguida por el Banco Popular en Portugal, que queriendo ganar dimensión adquirió recientemente el Banco Nacional de Crédito Inmobiliario (BNC)". De Sousa recordó que el BNC tiene en Portugal, aproximadamente, la misma cuota de mercado que el Banco Atlántico en España, y aseguró que las actividades de la banca lusa en este país no responden a acuerdos políticos.

El grupo Arab Banking Corporation elegirá antes de fin de año un comprador de entre los seis candidatos que hasta ahora han presentado ofertas: la CAM, el banco italiano Unicrédito, el británico Barclays, el grupo belga Fortis y el Banc Sabadell, además de la entidad portuguesa. El Banco Atlántico cuenta con 288 oficinas, 2.665 empleados y gestiona unos recursos totales de clientes de 9.131 millones de euros con una cartera crediticia de 5.784 millones de euros y activos de 9.049 millones.

La operación de venta del Atlántico, según una nota de Efe, obligaría al futuro comprador a lanzar una OPA a principios del 2004 sobre el 100% de la entidad a un precio que podría rondar entre los 1.000 millones y los 1.500 millones de euros, en la franja más alta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 05 de diciembre de 2003.