Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El príncipe Felipe y Letizia Ortiz se casarán el 22 de mayo

El portavoz de los obispos dice que es "un espaldarazo" al matrimonio

Felipe de Borbón y Grecia contraerá matrimonio con Letizia Ortiz Rocasolano el 22 de mayo, en la catedral de Nuestra Señora de la Almudena, en Madrid, a las 12.00 del mediodía. La fecha, adelantada anoche por Radio Intereconomía, fue confirmada ayer por un portavoz de la Casa del Rey. El enlace se adelanta un mes sobre la fecha prevista. Los prometidos anunciaron el día de la petición de mano que pensaban contraer matrimonio a principios de verano. Por eso, inicialmente se barajó como día probable el 26 de junio, dos días después del santo del Rey.

Según explicó un portavoz de la Casa del Rey, en las últimas dos semanas se barajaron cuatro fechas. Al parecer, la fecha se decidió ayer por la tarde, tras consultar a la infanta Elena, hermana mayor del Príncipe, que se encuentra estos días de viaje en Bulgaria, y confirmar que esa fecha estaba libre de compromisos oficiales.

Para la primavera, el 14 de mayo, está también previsto el enlace de Federico de Dinamarca con Mary Donaldson, en Copenhague.

Según la Casa del Rey no hay ninguna comparecencia oficial prevista de la pareja. "Eso no quiere decir que en algún momento puntual don Felipe pida a doña Letizia que le acompañe a algún acto de su agenda", señalaron fuentes del Palacio de la Zarzuela.

"Se les pide lo mismo"

Por otra parte, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, replicó ayer cuando se le preguntó sobre la complacencia con que la jerarquía se ha pronunciado sobre la próxima boda real: "¿Espaldarazo al divorcio? No veo por qué. En todo caso sería un espaldarazo al matrimonio, al matrimonio católico". La pregunta fue: "¿No cree usted que la boda del príncipe Felipe con una divorciada es un espaldarazo al divorcio?" El portavoz episcopal, que se estrenó esta semana como secretario general de la CEE durante la asamblea plenaria que los prelados españoles finalizaron ayer en Madrid, replicó que no veía por qué, sino al contrario. Más tarde, repitió la doctrina oficial emitida por la Conferencia Episcopal sobre la cuestión subrayando que no veía por qué se va a "pedir más a los príncipes, que a las demás personas". "Se les pide lo mismo, ni más ni menos", dijo.

El cardenal de Madrid y presidente de la CEE, Antonio María Rouco, que será el oficiante de la boda, pidió hace tres semanas al asesor jurídico-canónico de su arzobispado, Roberto Serres López de Guereñu, información acerca de los artículos del Código de Derecho Canónico que permiten celebrarla. El resultado de la consulta se publicó más tarde en el boletín del arzobispado InfoMadrid, que en su encabezamiento advirtió de que el citado informe se emitía "ante las reiteradas demandas de información acerca de cuáles son los artículos del Código de Derecho Canónico que permiten celebrar por el rito católico la boda de S.A.R. el Príncipe de Asturias con la divorciada Doña Leticia (sic) Ortiz Rocasolano".

El portavoz de los obispos añadió ayer que ya hay una persona, acordada por la autoridad eclesiástica con la Casa Real, encargada de preparar a los contrayentes "en una situación adecuada, conscientes de lo que hacen". El portavoz episcopal declinó contestar sobre qué persona ha sido la escogida.También se enfrentó a la pregunta de por qué la Iglesia censura en otros casos el comportamiento de personas divorciadas, "en concreto a políticos del PP, y no en este caso". Martínez Camino replicó: "La Iglesia tiene fama de criticarlo todo, pero ahora no, porque el caso es distinto. Hay una persona [en referencia a Letizia Ortiz] que estuvo en una situación de intentar un matrimonio civil, [pero] que no tiene ninguna validez canónica. Sería injusto poner impedimentos donde no los hay. No es un caso equiparable a otros que usted cita, que sí contrajeron el matrimonio canónico entre bautizados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de noviembre de 2003