Entrevista:CARME CHACÓN | Portavoz de la Ejecutiva del PSOE

"José Luis es de un optimismo contagioso"

Pregunta. ¿Por qué sale siempre regañando y con cara de malas pulgas?

Respuesta. [Ríe] Desde que soy portavoz me han dado dos consejos: que dé más caña y que sonría más. Y confieso que veo complicado conciliarlos. Vamos a intentarlo.

P. ¿No le han dicho que es clavadita a Belén Esteban?

R. ¡Dios! ¿Y qué le hecho yo a usted?

P. Entrañable lo suyo diciendo que su modelo de mujer es Heidi.

R. Hablaba de mi referente femenino de pequeñita. Si tengo que tenerlo hoy me voy a Mafalda. O a la chica de Harry Potter.

P. Siguiendo en los Alpes. En el PSOE, ¿quién sería Pedro, quién el abuelito y quiénes las cabras?

R. Si los abuelos son sabiduría, yo lo siento, pero confieso mi amor por Felipe; si Pedro es el optimista contagioso, ése es José Luis; ¿y las cabras? En el PSOE no hay cabras. Tendrá usted que mirar en los bancos de enfrente

P. Estuvo en las monjas de La Divina Pastora. ¿Era la oveja negra?

R. Era la rebelde, la de las preguntas incómodas. Pero me llevé mucho cariño de allí, y creo que también lo di.

P. O sea que con esto de la asignatura de religión de Pilar del Castillo, ya se lo sabrá todo.

R. De verdad que creí que no vería la vuelta a la religión obligatoria en este país. Es muy fuerte que la nota de religión determine si un chaval es ingeniero o abogado.

P. "Yo soy del bando de los perdedores de la guerra". ¿Para cuántas legislaturas le servirá su frase?

R. Sobre todo para cuando gobierne el PSOE, espero que pronto. Porque ser de los perdedores es la razón por la que queremos asumir responsabilidades públicas quienes creemos en la igualdad de oportunidades.

P. Duerme con un cuaderno y un boli al lado. ¿Qué pesadillas apunta?

R. Por ejemplo, ver por cuarta vez cómo el PP se niega a retirar las subvenciones a la Fundación Francisco Franco. Y escribir te reconcilia contigo mismo.

P. ¿Ve a Zapatero enhiesto y agarrado al paraguas bajo la tormenta?

R. Por supuesto. La de izquierdas somos gente de supervivencia y rebeldía. Y, sobre todo, José Luis es de un optimismo contagioso.

P. No me dirá que Ferraz es una fiesta.

R. Pues yo en 2004 quiero fiesta. Y no voy a renunciar a ello.

P. ¿Si Tamayo la invita a bailar?

R. Estoy convencida de que no soy su tipo. Él, con toda seguridad, no es el mío.

P. ¿Y puesta a echar una pieza con el adversario?

R. Sin duda, sería un twist con Eugenio Nasarre, después de verle, en esta misma página, bailando magníficamente subido a una mesa. Además, le tengo aprecio.

P. ¿Usted a qué ritmo se mueve?

R. Tengo momentos de bolero, que son los mejores, probablemente [ríe], y tengo también momentos de rock and roll cargado, que es esta vida política que llevamos.

P. ¿Es tan contenidita como aparenta?

R. Yo llevo mucha vida dentro. Pero ser mujer y joven en política te obliga a veces a una prudencia y a una contención que no tendría un hombre.

P. ¿Es todo política?

R. Para nada. Creo que el equilibrio es fundamental para no transitar por la vida, sino vivirla.

P. ¿Qué se perdió el baloncesto con su retirada de las canchas?

R. Pues el baloncesto me ha enseñado mucho, porque el trabajo en equipo es fundamental. Y la política tiene mucho que ver con el baloncesto: se piensa, se crea, se da asistencia.

P. ¿Y por qué no ayuda a meter más canastas a su partido?

R. Sinceramente, el socialismo en este país ha encestado mucho y muy bien. Y lo vamos a seguir haciendo.

P. ¿Cómo la dejó escapar el Manchester United?

R. Pues me rompí el tendón de Aquiles. Reconozco que a veces esto de la pasión le hace a una dejarse hasta los huesos.

P. O sea, que Zapatero cuenta con usted sólo porque un día se rompió el tendón de Aquiles.

R. Me lo rompería otra vez por la causa de Zapatero.

P. Guauuu.

R. Por la causa, ¿eh? [risas]

PERFIL

Tiene 32 años, y dice que le gusta escribir y leer poesía, porque "te salva de las carencias del lenguaje". Se considera muy familiar y mujer de afectos, lo que contradice su primera impronta de algo siesa. Considera la "hiperresponsabilidad" como su gran defecto. Al hablar de su partido, se escaquea y no se sale del carril. Es aparato puro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de noviembre de 2003.