Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Complutense investiga una supuesta discriminación sexual

Cuatro homosexuales dicen que se les retiró la ayuda por estudios

La Universidad Complutense ha iniciado una investigación para averiguar si el colegio mayor Marqués de la Ensenada discriminó a cuatro residentes por su homosexualidad. Los jóvenes aseguran que fueron víctimas de insultos y agresiones por parte de otros alumnos. Tras denunciarlo ante los responsables del centro, éstos les retiraron las ayudas que merecían por sus notas y les forzaron a abandonar el colegio.

Javi, Edu, Pedro y Rubén son los nombres ficticios que los cuatro jóvenes homosexuales utilizaron para relatar su caso en el número 56 de la revista Zero. Tres de ellos estudian ahora el segundo curso de periodismo en la Universidad Complutense y el otro es alumno de psicología. Todos residían hasta hace unos meses en el colegio mayor Marqués de la Ensenada, en la avenida de Séneca, 18. El centro es privado, propiedad de la Asociación de Hidalgos a Fuero de España y adscrito a la Universidad Complutense.

Hace un año, un estudiante residente en este colegio descubrió que su compañero de habitación tenía un plano del barrio de Chueca y una barra de vaselina para los labios. "Eso le sirvió para difundir entre el el alumnado que yo y otros tres amigos míos éramos homosexuales", comenta uno de ellos.

A partir de ahí, según cuentan los cuatro jóvenes, una gran parte de los residentes comenzó a insultarles llamándoles "viciosos de mierda", "depravados" y a acusarles de organizar orgías en las habitaciones. Las presiones sobre los homosexuales llegaron al extremo de que un joven residente agredió físicamente a uno de los cuatro amigos.

Hartos de la situación, los chavales denunciaron los hechos ante el director del centro, que amonestó verbalmente al agresor. Los cuatro jóvenes quisieron que sus amigos conocieran quiénes eran los que les insultaban y publicaron la foto de uno de ellos en un foro privado de Internet. "Fue un error y reconozco que lo hicimos como revancha", comenta uno de ellos. Así se lo hicieron saber al director del centro cuando les llamó uno por uno para que dieran cuenta de lo que había ocurrido. "En aquellos interrogatorios, el director nos llamó mafia rosa, nos anunció que con toda probabilidad nos expulsarían del colegio y que no deberíamos haber hecho alarde de nuestra condición de homosexuales".

Las presiones continuaron, según cuentan los jóvenes, que aseguran que tuvieron que abandonar el colegio por unos días por miedo a las represalias del "sector más intolerante del alumnado". Cuando regresaron, el director les retiró las bonificaciones económicas (entre 1.200 y 2.500 euros) que los alumnos residentes obtienen por sacar buenas notas y por participar en actividades culturales. Al finalizar el curso, el director les comunicó que ninguno de ellos obtendrían plaza en el colegio para el siguiente curso.

Los padres de los alumnos afectados fueron a ver al director del centro para mostrale su desacuerdo con las decisiones que había tomado el colegio, según ellos, por razones personales y de tipo discriminatorio.

Ninguno de los responsables del Marqués de la Ensenada quiso ayer hacer declaraciones sobre lo ocurrido y se limitaron a tildar de "mentiras" todo lo relatado por los alumnos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003