Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Botella sólo abrirá en 2004 el 10% de todas las plazas en centros de día prometidas

La concejal de Empleo y Servicios Sociales, Ana Botella, afirmó ayer, tras explicar a los grupos de oposición la partida presupuestaria de su concejalía para 2004, que el próximo año se abrirán 390 nuevas plazas en centros de día para mayores. Durante la campaña electoral Botella prometió triplicar en cuatro años las 1.710 plazas (públicas o concertadas) que hay actualmente en este tipo de centros; es decir, prometió construir o concertar 3.420 plazas nuevas. Las 390 del próximo año suponen, por tanto, un aumento del 23% frente a las actuales, pero sólo un 10% de las prometidas para toda la legislatura.

Botella defendió su presupuesto como netamente "social", y recordó que el dinero disponible pasa de 160 millones de euros este año a 218 millones en 2004, un incremento del 36%. Aseguró que la teleasistencia llegará a 35.000 mayores a finales de año -ahora sólo la reciben 17.000 personas- y señaló que el presupuesto para ayuda a domicilio crece un 73%. Eso sí, pasó por alto el "escaso" dinero destinado a políticas para jóvenes y el hecho de que la ayuda para proyectos de cooperación al desarrollo baje del 0,7% al 0,4%.

La oposición hizo una lectura bien distinta de la partida que gestionará Botella. Los concejales Elena Arnedo, Pilar Estébanez y Rafael Merino, del PSOE, afirmaron que los presupuestos son "antisociales", que el dinero destinado a mayores irá más a pagar personal y cambio de mobiliario que a la inversión en nuevos centros, y que la atención a los jóvenes es de "cero euros".

Julio Misiego, de IU, agregó que el PP quiere convertir los servicios sociales en "asistencialismo con olor a incienso" porque "delega la realización de programas sociales a distintas órdenes religiosas como las Damas Apostólicas o las Hijas de la Caridad". Botella prefirió "no comentar" esta última afirmación. "La realidad es que muchos servicios sociales los gestionan entidades religiosas. Y gracias a ellas funcionan cosas como el albergue de San Isidro. Eso no es asistencialismo", zanjó la concejal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003