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Crónica:FÚTBOL | Novena jornada de Liga

Osasuna refuerza su autoestima

El buen fútbol del equipo navarro le mantiene en la cabeza tras dejar inerme al Betis

Osasuna sigue el rebufo de los grandes con su fútbol de escuela. Sencillo, con las individualidades sometidas a los alardes colectivos, el equipo de Javier Aguirre desarmó al Betis. En las rachas en que bombardeó a su rival, atacó con todo. Así se entiende cómo, a pesar de utilizar a dos delanteros, fueron los jugadores de la segunda línea quienes rompieron el partido en la segunda parte.

Su atrevimiento le llevó a salir a todo trapo al inicio de cada periodo. Los alumnos del profesor Javier Aguirre, ayer en la grada purgando su expulsión en Anoeta, enseñaron las excelencias del juego al primer toque al Betis, otro equipo fiel a la escuela del buen gusto pero que se vio sin espacios. El equipo de Víctor Fernández sólo pudo agarrarse a los misiles envueltos en papel celofán de Assunçao en las jugadas a balón parado.

OSASUNA 2 - BETIS 0

Osasuna: Sanzol; Izquierdo, Cruchaga, Mateo, Antonio López; Rivero (Muñoz, m. 66), Puñal, Alfredo, Moha (Pinheiro, m. 88); Aloisi y Bakayoko (Palacios, m. 76).

Betis: Contreras; Melli (Palermo, m. 61), Lembo, Juanito, Luis Fernández; Assunçao, Arzu; Joaquín, Fernando (Ismael, m. 46), Capi; y Tote (Dani, m. 79).

Goles: 1-0. M. 50. Moha. 2-0. M. 81. Muñoz.

Árbitro: Pérez Lasa. Amonestó a Capi, Arzu, Mateo y Puñal.

Unos 16.000 espectadores en El Sadar.

Osasuna, en cambio, subido todavía a los puestos de Liga de Campeones, tiene la autoestima por las nubes. Sus futbolistas fuerzan sus piernas todo lo que dan de sí para correr en defensa, todos generosos, con la misión de anticiparse al pase. Nadie se escaquea. Pronto recuperaron la propiedad del balón y entonces seguían la lección al pie de la letra: jugar al primer toque, prohibido sobarlo más de la cuenta.

Osasuna no desperdició personal a la hora de atacar. Rivero, llegando desde la banda derecha, comenzó amenazando en la segunda parte. Y Moha, desde la izquierda, sentenció. Con el gol, el partido se abrió. Fue de lado a lado, pero siempre con Osasuna poniendo un gramo más de cordura, así que marcó el segundo y siguió disfrutando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de octubre de 2003