Rechazo social y vivienda preocupan a los inmigrantes en La Safor

Las dificultades de acceso a una vivienda "digna", la precariedad e inestabilidad laboral, y el "sentirse rechazados" son los principales problemas en los que se ve envuelto el colectivo de inmigrantes residente en La Safor. Así lo revela un de la socióloga Erika Masanet. Masanet recopiló durante 20002 datos estadísticos, entrevistas personales y testimonios de trabajadores en ONGs para realizar una radiografía del perfil y la situación del inmigrante residente, que han sido recogidos en el libro La immigració a la Safor, editado por el CEIC Alfons el Vell.

En La Safor, según el censo de 2003, viven 9.727 extranjeros. La mayoría procedentes de América Latina (un 46,6%); seguidos de los de Europa del Este (32,8%); el Magreb (10,3%); y en menor número, asiáticos y del África subsahariana. El 2000 fue el año que marcó la tendencia de crecimiento de inmigrantes en esta comarca, cuyo valor más alto se alcanzó en 2001.

El perfil del inmigrante es el de un varón de entre 25 y 45 años, con estudios secundarios (un 55,2%), pero también hay un 27,6% de titulados. El 70,7% tenía trabajo en su país, pero llegó a España huyendo de "la situación de pobreza y la precariedad económica y social". De su llegada a nuestro país, destacan los inconvenientes para acceder a un alquiler digno, la precariedad laboral, y los problemas de integración, ya que aseguran sentirse "rechazados". Un aspecto al que, según Masanet, contribuyen las "campañas negativas" del Gobierno del PP, "con mensajes como que los inmigrantes nos están invadiendo". La socióloga advierte de que la falta de papeles está llevando a este colectivo a "una vida clandestina, desproveídos de cualquier derecho", que les conduce a "formar parte de una clase social marginal". Masanet apuesta por una mayor implicación de la Administración.

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