El Nápoles destapa los trapos sucios

Ferlaino, presidente en la época dorada, confiesa cómo trucaban los análisis de orina de Maradona

Todo por salvar a la mano de Dios, al pibe de oro, a Maradona. El ex propietario del Nápoles en la época dorada de este club, Corrado Ferlaino, descubrió ayer en el diario napolitano Il Mattino las enrevesadas trampas que organizaban en el club para evadir al argentino del positivo por consumo de cocaína en los controles de dopaje. "Si alguno estaba con riesgo [de haberse suministrado una sustancia considerada prohibida] se le daba una botellita que contenía la orina de otro. El que debía pasar el control se la escondía en el pantalón del chándal y cuando entraba en la habitación donde se realizaba el control, en lugar de orinar, volcaba en el recipiente del análisis la orina limpia del compañero", relata Ferlaino.

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El antiguo propietario del club italiano conocía la adicción de Maradona. Por ello, tuvo que ingeniárselas para evitar un escándalo que pudiera arrebatarle al principal artífice de la época dorada del Nápoles, cuando entre 1987 y 1990 logró dos scudettos y una Copa de la UEFA. No funcionó su fraude. En 1991, tras un Nápoles-Bari, Maradona dio positivo y fue suspendido durante 15 meses. No volvió al equipo. El astro argentino asfaltó, desde entonces, el lento descenso a su infierno particular.

"Moggi -entonces director deportivo del Nápoles; hoy en el Juventus- le había preguntado si estaba en condiciones y él contestó: 'sí, lo estoy, va todo bien'. Los cocainómanos se mienten a sí mismos", agrega Ferlaino, que supo de los trucos de la directiva que presidía, aunque no impidió su práctica. Según el dirigente napolitano, el masajista, Salvatore Carmando, el médico y el propio Luciano Moggi diseñaron el timo. El ex presidente del Nápoles agrega: "Desde la noche del domingo al miércoles, Diego, como cualquier otro jugador del Nápoles, sobre todos los jóvenes, eran libres de hacer lo que quisieran. Pero el jueves debían estar limpios, no sé si me explico. Además, basta no consumir cocaína durante un cierto periodo de tiempo para que no se registrara en los controles".

El Nápoles confeccionó a finales de la década de los ochenta un equipo de enjundia, con Maradona, Alemao y Careca, entre otros. Ferlaino fichó en 1984 al jugador argentino tras su paso por el Barcelona. Fue la contratación más cara entonces, cifrada en 11 millones de dólares. Ferlaino desempeñó, entre otros, el papel de guardián de una pléyade de futbolistas entregados al desfase. Tras la consecución del segundo scudetto, en 1990, el equipo festejó el triunfo "navegando por el golfo", señala el dirigente napolitano, que matiza: "Nos emborrachamos; pero evité que la fiesta fuera manchada por la droga". No sólo Maradona era adicto. "Algún joven también; pero para ellos era una moda, no un vicio".

Cambios arbitrales

El otro rol que asumió el por entonces propietario del Nápoles fue el de directivo sin escrúpulos, aquél que con tal de ganar no escatima en sobornos ni chantajes. "El segundo scudetto me lo trabajé mucho", comenta. "Fue importante el partido Verona-Milan. Tenía buenas relaciones con el designador arbitral, Gussoni. El Milan tenía un árbitro amigo, Lanese, al que se llamaba El Milanés. Nosotros estábamos cerca de Rosario Lo Bello (...) Gussoni designó para el Milán-Verona a Lo Bello, donde sucedió de todo (...) El Milán perdió 2-1. El Napoles ganó tranquilamente en Bolognia, 4-2, y nos metimos en el bolsillo las tres cuartas partes del scudetto", cuenta Ferlaino.

Otro episodio de ese scudetto fue la moneda que golpeó al brasileño Alemao en un partido y que dio al Nápoles el triunfo a domicilio, por 0-3, en decisión del juez deportivo. "Fue golpeado, pero hicimos un poco de cuento. La idea fue de Carmando . Alemao al inicio no lo entendió,lo llevamos al hospital, le visité y al salir declaré con gran pesar a los periodistas que no me había reconocido. Después, estallé en risas, pues Alemao estaba bien". Ferlaino añade: "Alemao luego se convirtió la religión evangelista, según la cual la mentira es el pecado más grande. Hoy día vive con ese tormento".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de septiembre de 2003.

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