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JOSEP PIQUÉ | Candidato del PP a la Generalitat de Cataluña | CAMBIOS EN EL GOBIERNO

De cuatro ministerios a frenar a Maragall

En su currículo dice que se licenció en Económicas con Premio Extraordinario. Ése es precisamente el premio que le hace falta ahora a Josep Piqué, barcelonés de 48 años, en el trabajo que José María Aznar le ha encargado tras siete años y medio en cuatro ministerios: Industria, Portavoz, Exteriores y, el que deja ahora, Ciencia y Tecnología. El encargo es que el PP sume con CiU 68 diputados en el Parlamento de Cataluña. Ésa es la mayoría mínima necesaria para que el socialista Pasqual Maragall, en coalición con las demás fuerzas de izquierda en Cataluña, no sea el próximo presidente de la Generalitat.

Ahora CiU tiene 56 diputados y el PP 12. Una proyección, en clave autonómica, de los resultados que el PP obtuvo en las últimas elecciones municipales elevaría hasta los 14 esos 12 escaños. Pero las encuestas dicen que no, que CiU baja algo más y que esos dos puestos de avance del PP no están claros: en resumen, que no suman. Si lo lograran, Piqué pretende que el PP entre en el Gobierno catalán. Ésa es la condición previa para normalizar cómo se ve en Cataluña al partido de centro-derecha que gobierna en España. De momento, y eso Piqué lo sabe, la primera parte de la denominación, el centro, no parece asumido por el electorado.

Toda la ciencia, la tecnología, la diplomacia y la industria que el -desde hoy- ex ministro Piqué haya aprendido en estos siete años y medio le van a hacer falta en el empeño. Como mínimo, tanta como la empleada para hacer un viaje ideológico que lo llevó del comunista PSUC al Partido Popular, pasando por la Administración catalana de la mano de los independentistas de Esquerra Republicana (ERC) y por la empresa privada bajo la protección de Javier de la Rosa.

Su lanzamiento público como candidato, el próximo domingo en un acto de partido en Barcelona, será también el escenario del primer mitin del nuevo líder del PP, Mariano Rajoy, y el lugar en el que se verá cuál puede ser el papel del ya ex líder popular, el presidente José María Aznar.

Todos se van a volcar. Y, como siempre, si el PP sube y con CiU suma 68 será un éxito colectivo. Si no, Piqué verá lo que es pasar de ministro a portavoz del previsiblemente cuarto grupo en el Parlamento, puesto que las encuestas coinciden en situar al PP por debajo de ERC. Piqué fue proclamado líder de los populares catalanes desde hace menos de un año. Sustituyó a Alberto Fernández, ahora concejal de Barcelona.

La clave para subir, desde el punto de vista del PP, pasa por lograr que la campaña en Cataluña tenga clave nacional. Hay varios factores que les pueden ayudar en ese empeño. El más obvio es que el PP tiene un nuevo líder nacional, Rajoy, en plena campaña de lanzamiento. El segundo exige que el PP convenza a tradicionales votantes socialistas en Cataluña de que el proyecto de reforma estatutaria de Pasqual Maragall es nacionalista. El tercero es un arma de doble filo: es el inicio del pospujolismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de septiembre de 2003