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OPINIÓN DEL LECTOR

Dos sencillas claves

El otro día leí un cuento de mi hija de 11 años: Palabras de Caramelo, de Gonzalo Moure. Una historia sobre un niño saharaui y su camello. Este escritor cuenta que ama a ese pueblo, y a sus niños. Y da dos razones: son alegres, aunque no tienen nada, y sienten un profundo respeto por el mundo de sus mayores. En nuestra sociedad enferma, los niños no son alegres aunque lo tienen todo y tampoco pueden sentir respeto por sus mayores, porque no podemos trasmitirles el respeto por una sociedad que no nos gusta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de septiembre de 2003