OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
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El Metro, en verano

En verano, el Metro de Barcelona maltrata a sus usuarios. Un verano más Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) reduce la frecuencia de paso de los convoyes disminuyendo de manera ostensible la calidad del servicio. En hora punta matinal, puede comprobarse que el tiempo de espera en las estaciones de la línea 5 se ha duplicado en tanto que en la línea 3 se ha triplicado.

Como consecuencia de esta política supuestamente ahorrativa, a esas horas los andenes y los vagones están atestados de ciudadanos obligados a incomodidades y retrasos. Además, el sobreesfuerzo a que se obliga a los convoyes dificulta notoriamente la circulación, lo que ha de repercutir necesariamente en un aumento significativo del número de averías. Todo ello cuando, en razón de las fechas y dada la disminución del número de pasajeros transportados diariamente, el Metro debería resultar un servicio más rápido y cómodo que durante el resto del año.

Si los directivos de TMB usaran más a menudo el servicio que gestionan, su sensibilidad hacia las condiciones en que nos obligan a viajar a los usuarios de dicho servicio público sería indudablemente mayor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 01 de septiembre de 2003.