Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

A clase de lengua con Dora

Una serie que enseña español se convierte en la favorita de los niños estadounidenses

Los niños estadounidenses se han enganchado a Dora, la exploradora, los dibujos animados que nacieron en la cadena Nickelodeon con el objetivo de enseñar cada día una palabra española a la audiencia angloparlante. En poco tiempo, la serie se ha convertido en un fenómeno de audiencia entre el público infantil y en un negocio sin límites que incluye un catálogo con todo tipo de productos y espectáculos en vivo.

Dora, una especie de Indiana Jones en niña, tiene siete años. Su fisonomía es claramente hispana y los asesores de la serie (argentinos, mexicanos, cubanos y costarricenses) se aseguran de que toda la ambientación sea fiel a las costumbres y los lugares hispanos. Cuando Dora se dirige a la cámara y dice "¡vámonos!" en español, lo hace ante más de un millón de niños.

Su éxito tiene varios méritos. Por un lado, la serie está diseñada para espectadores de entre dos y seis años, pero también acapara audiencia entre los seis y once años, televidentes acostumbrados a un ritmo mucho más trepidante en sus dibujos animados favoritos.

Además, Dora sólo ha tardado dos años en convertirse en la serie de dibujos más vista entre los niños más pequeños, mientras que Blue's Clues, la que antes ocupó el liderazgo, tardó seis años en alcanzar la primera posición. Todo sin olvidar que Nickelodeon creó Dora con la esperanza de atraer a los niños hispanos, pero ha conseguido también el éxito entre quienes no hablan español y lo aprenden con la serie.

Kathleen Herles, la niña bilingüe -nacida en Estados Unidos de padres peruanos-

que pone voz a Dora, cree que el personaje es un éxito "porque es dulce", independientemente de la lengua que hable.

Dora lo explica todo tres veces, para que la palabra castellana que enseña cada día se quede bien grabada en la mente de los niños. Está siempre acompañada por su mascota, el mono Botas, y todo lo arregla con objetos que lleva en su mochila.

Chris Gifford, uno de los creadores de la serie de animación, asegura que la idea surgió a partir de los estudios que demuestran cómo los niños sólo consiguen un dominio real de un idioma si tienen contacto con él antes de cumplir cinco años. "Y para la audiencia que habla español", dice Gifford, "ver cómo Dora habla su lengua les anima a estar orgullosos de su bilingüismo", algo muy importante para una comunidad que en ocasiones reniega del español para demostrar su integración en EE UU.

En España, Dora vuelve a la programación del canal Nickelodeon (que comparte el dial 23 de Digital + con Paramount Comedy) a partir del 15 de septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de agosto de 2003