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Desmantelada una red de chinos que extorsionaba a compatriotas

Los integrantes de la banda llegaron a amputar la mano a una víctima

Cuatro inmigrantes chinos, con edades entre 19 y 29 años, han sido arrestados por agentes de la Jefatura Superior de Policía bajo la acusación de pertenecer a una red dedicada a extorsionar a compatriotas. Los acusados ejercían una violencia brutal y en alguna ocasión han llegado a amputar una mano a una víctima y a otro le hicieron un corte en el ojo, con la consiguiente pérdida de visión, según la versión oficial.

La denuncia de un empresario chino a principios de año ha permitido su detención. Según el denunciante, los extorsionadores contactaron con él con una llamada telefónica. Después acudieron al negocio del comerciante y amedrentaron a su familia. No contentos con estas amenazas, se dirigieron a un almacén que poseía en Fuenlabrada, donde intentaron agredirle. Gracias a que el extorsionado iba en un vehículo de gran cilindrada, pudo huir del lugar.

Las investigaciones se mostraban difíciles, ya que en la comunidad china impera la ley del silencio, por lo que las víctimas no suelen denunciar los hechos. Además, al utilizar apodos, resulta difícil su identificación por parte de la policía. Por último, toman excesivas medidas de seguridad, como cambiar habitualmente de domicilio, y no comentan estos hechos a sus familiares.

Los policías lograron identificar a seis miembros de la banda, autores de varias extorsiones y lesiones graves. Las víctimas les reconocieron y señalaron que se dedicaban al cobro de deudas. Para ello, actuaban como matones a sueldo, según la policía. Los agentes de la comisaría de Centro y de la unidad contra redes de inmigración y falsificación documental (Ucrif) localizaron a los integrantes en la calle de Goya. Cuatro fueron detenidos y los otros dos huyeron. Entre los efectos incautados había una catana, un sable, cuchillos y puñales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de julio de 2003